VERSÍCULOS QUE IMPONEN EL MALTRATO INFANTIL Y EL ASESINATO DE NIÑOS

VERSÍCULOS QUE IMPONEN EL MALTRATO INFANTIL Y EL ASESINATO DE NIÑOS

Antiguo Testamento:

Deuteronomio 21:18-21: ordena es asesinato mediante lapidación de hijos que no obedezcan a sus padres.

Éxodo 21:17: obliga al infanticidio de quien maldiga a su padre o su madre.

Génesis 22:1-10: Dios ordena a Abraham que mate a su hijo, sin motivo alguno, simplemente porque Dios tiene derecho a matar a quien quiera y los padres a matar a sus hijos, como si fuesen simples propiedades.

Proverbios 13:24: anima a los padres a maltratar físicamente a su hijos.

Proverbios 29:15: ídem.

Proverbios 23:13: ídem, lo que prueba que el autor de este libro estaba obsesionado con el maltrato infantil.

 

Nuevo Testamento:

Mateo 15:4: se reafirma en el precepto del Antiguo Testamento de matar a los hijos que hablen mal de sus padres.

En realidad, esa concepción de que los hijos son una propiedad de su padre y de que por tanto éste puede hacer con ellos lo que quiera no es exclusiva de la Biblia, sino que estaba extendida en las sociedades patriarcales de la mayor parte del mundo, con independencia de su religión, como en la cultura romana, en la que existía el Ius Vitae Necisque, el derecho de vida y muerte sobre los hijos.

Antes del Neolítico no solía suceder todo esto, sino que dichas normas las fueron creando los que tenían el poder para su dominio y abuso sobre los demás: esclavos, siervos, esposas, hijos. Y por tanto lo racional es entender estos Versículos Dañinos en ese contexto histórico de sociedades estratificadas basadas en el sometimiento de los demás y en las que los de arriba maltrataban a los de abajo y no como una doctrina que procede de un Dios bueno y compasivo.

Por tanto, convendría que el Catecismo desaprobase dichos Versículos Dañinos, especialmente teniendo en cuenta que a lo largo de la historia han estimulado mucho maltrato infantil.