VERSÍCULOS QUE IMPONEN LA SUMISIÓN DE LAS MUJERES A SU MARIDOS

VERSÍCULOS QUE IMPONEN LA SUMISIÓN DE LAS MUJERES A SU MARIDOS

Antiguo Testamento:

Génesis 3:16: el hombre dominará, será el amo y señor de su mujer, usando palabras actuales.

Nuevo Testamento:

Romanos 7:2, en que San Pablo ordena que las mujeres queden sometidas a su marido mientras éste viva.

Colosenses 3:18: ídem.

Efesios 5:22: San Pablo vuelve a decir lo mismo, ya que parece que tiene auténtica obsesión con la sumisión de las mujeres a sus maridos.

Pedro 3:1, en que esta vez es San Pedro quien dice lo mismo que San Pablo y además cómo han de comportarse las mujeres.

Se trata de ideas no sólo propias del cristianismo tradicionalista, sino de las diferentes religiones y culturas creadas desde cierta fase del Neolítico hasta el triunfo de las ideas feministas herederas de la Ilustración.

Durante la mayor parte de nuestra historia hubieron las bandas igualitarias de recolectores cazadores del Paleolítico y aldeas agrícolas también igualitarias de la primera etapa del Neolítico. Pero con el crecimiento de la población y la lucha por las tierras entre diferentes aldeas se fue dando paso a sociedades agrícolas o de pastores cada vez más jerarquizadas, patriarcales y abusivas en todos los continentes hasta la penetración de las ideas liberales en el siglo XIX. Fue un fenómeno generalizado, en casi todas partes. Y justamente el Oriente Medio en que vivían las tribus judías fue uno de los primero lugares donde se inició este proceso.

Por ello, lo racional es entender esos Versículos Dañinos en dicho contexto histórico, redactados por autores machistas imbuidos de la mentalidad de dominación y de “might is right” (el poder es derecho) típica de su época y a los que convenía tener a sus esposas sometidas y no como la voluntad de un Dios equitativo.