¡NO DAÑEMOS!: EVITEMOS LA INMIGRACIÓN DAÑINA (II)

INMIGRACIÓN QUE VIENE A CAUSAR DAÑOS ECONÓMICOS

Por otro lado, un alto nivel de inmigración orientada a la obtención de ayudas públicas puede acabar dañando seriamente la economía y generar una degradación social, suplantando parcial y gradualmente a la población que tiene la cultura del trabajo, la formación, el progreso y la generación honrada de riqueza.

En pocas décadas puede provocar un importante cambio demográfico y en el perfil sociológico, reduciéndose el porcentaje de la sociedad con mentalidad primermundista (1), con una cultura del esfuerzo, el ahorro, el empleo de éste en inversiones rentables y la visión a medio y largo plazo, y aumentando el que tiene mentalidad tercermundista e inmediatoplacista, que no sólo no está dispuesto a sacrificar una parte de su presente para tener un futuro mejor, sino que buena parte de ese segmento social vota a políticos que les consigan privilegios a costa del primer grupo.

(1) Aclaración: se puede venir del Tercer Mundo y tener una mentalidad primermundista y viceversa.

Los partidos que se nutren de los votos del segundo grupo, el de los listillos poco laboriosos, van creando un sistema clientelar cada vez más extendido de favores a cambio de votos y que puede llevar a un punto de no retorno. Y van cambiando el modelo económico primermundista hacia otro basado más en el gasto y el malgasto que en la inversión y más el vivir subsidiado que en la generación de riqueza, pudiendo tener como consecuencia un estancamiento económico o incluso una decadencia, aparte de otros problemas sociales.

Con el tiempo, los que tiran del carro con sentido de la responsabilidad pueden quedarse en minoría respecto a los aprovechados que se tumban cómodamente sobre dicho carro mientras miran complacidos cómo los primeros tiran del mismo con cansancio. De modo que las hormiguitas generadoras de riqueza con el sudor de su frente cada vez cuentan menos a la par que las garrapatas que quieren vivir del sudor ajeno acaben controlando el poder político e imponiendo un sistema cada vez más abusivo con leyes cada vez más injustas. 

Los aprovechados y los políticos que los representan gradualmente y casi imperceptiblemente (como las polillas que van carcomiendo las vigas sin que apenas se note desde fuera hasta que finalmente se cae la viga) van creando mundo cada vez más al revés, que penaliza el esfuerzo, el mérito y la excelencia y premia el abuso, la picaresca y la mediocridad. Un mundo pantagruélico, como en Francia, en que se puede ganar más viviendo de las ayudas sociales que del trabajo honesto o, como en España, en que las autoridades protegen a los usurpadores que okupan y roban viviendas a la vez que atropellan de múltiples formas a los propietarios que han adquirido las mismas de forma honrada. Todo ello era impensable años atrás, cuando la población era más homogénea en su mentalidad económica.

Al final las garrapatas pueden terminar oprimiendo a las hormiguitas tanto autóctonas como importadas que dejaron de ser mayoría. Evitemos esa tiranía antes de que sea demasiado tarde para deshacer el círculo vicioso del que cada vez es más difícil de salir, ya que los partidos políticos que viven de la clientela parasitaria fomentan ese tipo de inmigración para perpetuarse en el poder y seguir disfrutando de sus privilegios. Por ejemplo, en Cataluña han lanzado un programa experimental consistente en dar sueldos de más de 800 euros por no hacer nada y además 300 eur por cada menor a su cargo y elegir Marruecos como lugar en el que presentar dicha iniciativa, con el mensaje tácito de:

“ -Veniros a mi región y votad a mi partido a cambio de ofreceros una vida privilegiada y cómoda sin tener que trabajar gracias a los múltiples beneficios que os regalaré. Seré para vosotros un Papá Noel con un saco lleno de regalos que os endulzarán la vida y que os iré dando encantado si venís aquí y me mantenéis en el poder.”

Un país sano es un lugar equitativo, en que el individuo tiene una relación win-win, mutuamente beneficiosa, con el resto de la sociedad, un toma y daca, de forma que los inmigrantes vengan a recibir del territorio de acogida pero también a dar, a ser respetados pero también a respetar, a ejercitar sus derechos pero también sus obligaciones y responsabilidades. Cuando ello no sucede, se rompe el equilibrio y se abre una fractura social.

Quien lleve años viviendo de ayudas y no pueda acreditar que ha trabajado la mayor parte de ese tiempo o una discapacidad que le impida lo anterior está abusando de la sociedad y por tanto lo justo es expulsarlo, como en Suecia. 

Para mejorar en vez de empeorar, integremos a los que no están integrados, intentemos evitar la inmigración tóxica y expulsemos a los que dañan a los demás. Un país justo y funcional reacciona con firmeza frente a los abusos.

Para que una sociedad pueda funcionar bien necesita un buen sistema inmunológico que neutralice las amenazas para la misma, del mismo modo que sucede en un organismo vivo con sus anticuerpos que lo protegen de virus y bacterias. Por ello buenismo naif y bien pensado que cree que todo el mundo es bueno y que por tanto hay que abrir las puertas de par en par a todos es una enfermedad autoinmune que va destruyendo dicho sistema inmunológico.

Marchemos siempre hacia adelante y nunca hacia atrás. Y sobre todo, JUSTICIA SIEMPRE, entendida como no hacer daño a los demás que no sean el legítima defensa.

Gracias por compartir si consideras que este análisis puede contribuir a que la sociedad en que vives sea mejor, con mayor bienestar y menos agravios,

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.

¿QUIERES AYUDARNOS EN ELLO PARA DEJAR UN MUNDO MEJOR AL QUE HAS ENCONTRADO?