POLÍTICA ORIENTADA A LA FELICIDAD

En muchos estados ya se lleva a cabo mucha política orientada a la calidad de vida de sus habitantes, aunque en todos ellos se podría hacer bastante más. La razón por la que ya se pone en práctica este tipo de política es porque muchos países han accedido a los siguientes estadios:

1. Estado de Derecho, basado en la democracia liberal, los derechos y libertades del individuo, la igualdad ante la ley, la separación de poderes y otros mecanismos para evitar abusos. Incluye diversas políticas orientadas a alcanzar el ideal de Jeremy Bentham de conseguir el máximo nivel de felicidad para el máximo número de personas, como las orientadas a garantizar la seguridad. Dicho ideal era una consigna compartida por los pensadores de la Ilustración, la cual fue el origen de este tipo de estado. De hecho, como consecuencia de ello en la constitución americana se incluyó el derecho a la búsqueda de la felicidad.

 

2. Estado del Bienestar (material), basado en instrumentos como sanidad pública, pensiones de jubilación, invalidez, orfandad, subsidio de desempleo, ayuda a pobres, a personas dependientes o salario mínimo. Se trata de mecanismos orientados a combatir ciertos sufrimientos humanos, como consecuencia de la precariedad en que se encontraban bastantes personas en el siglo XIX. Eran situaciones para las que el estado de derecho no daba respuesta y que causaron el surgimiento del marxismo y la socialdemocracia.

Las políticas propias del Estado de Derecho y del Estado del Bienestar (Material) sin duda han reducido mucho el malestar e incrementado la calidad de vida. Sin embargo, del mismo modo que desde el siglo XVIII al XX no hemos dejado de evolucionar, en el siglo XXI podemos hacerlo pasando a estadios más avanzados en términos de orientación a la felicidad:

3. Estado del Bienestar Personal, que es el que está orientado a la máxima optimización de la felicidad del máximo número de ciudadanos con los recursos disponibles. Ello no significa la consecución de la felicidad absoluta, que muy probablemente es una utopía. Incluye 3 componentes:

Legislación y políticas ambiciosas y eficaces para la mejora continuada del bienestar de los ciudadanos.

Asignación de recursos al desarrollo de la calidad de vida de la ciudadanía, que será mayor o menor en función de la riqueza disponible y de en qué medida quieran los ciudadanos dedicar parte de ella a políticas de bienestar en cada país y en cada época.

Excelencia, es decir, eficacia y rigor en el funcionamiento del estado, lo que también contribuye al bienestar social y a contar con los máximos recursos disponibles para la implementación de las políticas anteriores. Leer más… LINK A ORIENTÉMOS A LA EXCELENCIA

El grado de avance del Estado del Bienestar Personal dependerá del nivel de implementación de las tres pautas anteriores. Evolucionar hacia ese tipo de estado no es ni será fácil, ya que los políticos centran sus políticas principalmente en las preocupaciones más acuciantes de la ciudadanía, como el empleo, el crecimiento económico, la seguridad ciudadana o la inmigración.

Algún país, como Bhután, Reino Unido y Francia, ha mostrado sensibilidad sobre el tema de políticas orientadas al bienestar subjetivo. Asimismo, en julio de 2011 la Asamblea General de la Naciones Unidas aprobó una resolución en la que se invitaban a sus estados miembro a medir la felicidad de su población y a usarlo para ayudar a guiar sus políticas públicas.

Es osado y poco riguroso intentar predecir qué sucederá en el futuro y por tanto me abstendré de hacerlo, pero sí me atrevo a afirmar que:

  • Del mismo modo que desde el siglo XVIII hasta la actualidad no ha parado de tener lugar una evolución (no lineal, sino con altibajos) hacia una sociedad más orientada hacia el bienestar, posiblemente seguirá dicho avance en el futuro.
  • Probablemente el progreso hacia la Sociedad del Bienestar Personal tendrá su origen más desde abajo que desde arriba. Como ha sucedido muchas veces en política, primero tiene lugar una evolución en la sensibilidad de la opinión pública hacia ciertos temas y posteriormente los gobernantes adaptan sus políticas hacia esas tendencias sociales.
  • Por esta razón posiblemente será una evolución lenta, ya que el cambio de mentalidad y prioridades suele llevar su tiempo.
  • Es probable que ello tenga lugar antes en sociedades avanzadas, prósperas y con un alto nivel cultural. De hecho, es en las mismas donde más se aprecia un creciente interés por parte de la población en el bienestar personal. El perfil típico de gente que más conecta con estos temas tiene principalmente un nivel cultural y económico alto y medio-alto y se localiza principalmente en zonas urbanas, sobre todo en grandes áreas metropolitanas.
  • Muy posiblemente el aumento de la orientación social y política hacia la felicidad será mayor en épocas de crecimiento económico, poco paro, buena sanidad, educación y, en general, poca preocupación por otros tipos de problemas. Cuando hay otras necesidades y problemas más apremiantes, como la inseguridad ciudadana o la corrupción, se priorizan éstos respecto al bienestar, por mucho que todos quieran ser felices y pongan esta aspiración en lo más alto de su lista. En consecuencia, en épocas de crisis económica o conflictos puede haber incluso una regresión en la orientación al bienestar personal.
  • No se pueden aplicar de golpe todas las políticas orientadas a la felicidad, sino que más bien es un proceso, comenzando por lo más prioritario y haciendo mejoras graduales.

A continuación se expone qué tipo de política es la más orientada a la calidad de vida de los ciudadanos:

1. PARTIDOS POLÍTICOS

El ciudadano que quiere contribuir a construir una Sociedad del Bienestar Personal obviamente vota al partido político que proponga más políticas orientadas a la calidad de vida, que se explicarán más adelante. Dichos partidos suelen ser moderados y funcionales.

Partidos moderados

Los partidos happiness-oriented normalmente serán moderados, ya sean de derecha, izquierda o centro, dado que:

  • La extrema derecha suele ser contraria a los derechos y libertades, intolerante, belicista LINK A IMPERIALISMO, a veces violenta y cruel (en ocasiones de forma extrema), así como racista, etnicista y ultranacionalista LINK. Es obvio que todo ello es contrario a la felicidad. Leer más… LINK A REFORMEMOS LA EXTREMA DERECHA
  • El liberalismo económico llevado a la máxima expresión generalmente conlleva una existencia muy precaria para parte de la población, frecuentemente va acompañado de excesivas jornadas de trabajo que hacen que la vida sea dura, existe un miedo a caer en la pobreza, etc.
  • La extrema izquierda, como el comunismo, suele restringir los derechos y libertades, lo que reduce el bienestar social. Además, un excesivo intervencionismo normalmente acaba generando ineficiencia en la economía y en el funcionamiento general de la sociedad, todo ello en detrimento de la calidad de vida. Leer más… LINK A REFORMEMOS EL COMUNISMO Y SIMILARES

En cambio, los partidos no extremos suelen ser los que generan sociedades más funcionales y en las que se dan las mejores condiciones para el florecimiento del individuo. Una prueba de ello es que las encuestas que miden el grado de satisfacción con su vida de los habitantes de los diferentes países han venido dando mejores puntuaciones a los estados con democracias liberales y gobiernos moderados que a los que tienen o han tenido regímenes comunistas o dictaduras de derechas. Otra evidencia es que los flujos migratorios suelen ser hacia el primer tipo de sociedades y no al revés.

Partidos funcionales

Los estudios científicos sobre la buena gobernanza y la calidad del gobierno prueban que éstas influyen positivamente en la felicidad de la sociedad gobernada. Por ello, tal como se comentó, el Estado del Bienestar Personal tiene una orientación a la excelencia. Cuanto más competente sea, con más eficacia conseguirá el objetivo de construir una Sociedad del Bienestar Personal, mejor aplicará las políticas que describiremos más adelante y con más diligencia administrará los recursos limitados en beneficio de la calidad de vida de sus ciudadanos. Por el contrario, el mal funcionamiento genera insatisfacción ciudadana e indignación.

Un gobierno difícilmente tendrá esa vocación hacia la excelencia si los políticos que lo gobiernan tampoco la tienen. Por ello, el individuo orientado a la felicidad vota a partidos políticos que demuestren funcionalidad, con una fuerte vocación hacia la:

  • Buena gobernanza: calidad en los servicios públicos y las administraciones, así como en la formulación e implementación de políticas.
  • Calidad de gobierno: efectividad, imparcialidad, no corrupción y estado de derecho.

Lo anterior se manifiesta en las siguientes cualidades de los partidos:

  1. Meritocracia. Se trata de partidos en los que suben los más cualificados y talentosos. Ello significa que no asignan los puestos y cargos en base a amiguismos, lealtades o devolución favores, como callar algo que no conviene que se sepa. Tampoco los dan a los que más y mejor hablan, los que más figuran, los más sumisos o “pelotas” ni a los que están en más mítines, medios de comunicación, asambleas y pasillos. En los partidos excelentes se selecciona para cada cargo al más apropiado para el mismo.

Para puestos de gestión eligen a buenos gestores con resultados probados en el sector público o privado, con buenas capacidades de administración, planificación, organización y consecución de objetivos. Para cargos que requieran especialización se recurre a expertos de reconocido prestigio y nivel técnico en la materia. Del mismo modo que una gran empresa eficiente recurriría a los servicios de headhunters para encontrar a los directivos más adecuados, parece lógico que los partidos políticos orientados a la excelencia procedan de manera similar.

2. Cultura de la excelencia. Incluye una orientación hacia la calidad, eficiencia, responsabilidad, buenas prácticas y mejora continuada. Supone un esfuerzo constante en que el funcionamiento de las administraciones tenga un nivel de eficacia lo más parecido posible a una empresa competitiva, con la diferencia de que si en ésta el objetivo principal son los beneficios en un gobierno orientado al bienestar será la calidad de vida de sus ciudadanos y el logro de las aspiraciones de éstos. Esta cultura de la excelencia se fomenta de varias maneras dentro de un partido: ante todo con el ejemplo de los veteranos, aunque también transmitiéndola con sesiones formativas y en las reuniones y asambleas, así como puliendo a aquellas personas que no muestren esas actitudes.

3. Inspiración en los mejores. Los políticos orientados a la excelencia se inspiran en los países que han conseguido mejores resultados para cada área de la gestión pública. Leer más… LINK A INSPIRÉMONOS EN LOS MEJORES PAÍSES

4. Ética y orientación al interés general. Se trata de partidos comprometidos principalmente con resolver eficazmente los problemas de los ciudadanos y alcanzar las aspiraciones de éstos, en vez de con sus intereses particulares, como conseguir votos o enriquecerse. Incluye la transparencia, la honestidad, la fiabilidad, la imparcialidad, la rectitud y la credibilidad. Leer más… LINK A SEAMOS HONESTOS

5. Visión y planificación. No se limitan a improvisar para ir reaccionando frente a los problemas que van apareciendo, sino que tienen una visión a largo plazo de un país excelente y planes viables para hacerla realidad. Prevén posibles problemas y situaciones que puedan surgir en el futuro y tienen planes para los mismos.

Leer «Política de administraciones públicas y corrupción”… LINK

2. ORGANISMO COMPETENTE DEL BIENESTAR PERSONAL

Un estado comprometido con el bienestar personal de sus ciudadanos tiene un organismo responsable de las políticas relacionadas con el mismo. Si el compromiso es muy alto tendrá rango de ministerio y si es más bajo podría ser un órgano público que dependa del ministerio encargado de los asuntos sociales.

Funciones

Las funciones de dicho organismo serían las siguientes:

  • Proponer legislación orientada a la felicidad, intentando crear un entorno favorable para el florecimiento del ser humano.
  • Llevar a cabo políticas orientadas al bienestar dentro de sus competencias.
  • Hacer propuestas a otros ministerios y organismos de diferentes tipos de políticas orientadas a la calidad de vida.
  • Supervisar que los diferentes ministerios las apliquen correctamente.
  • Buscar soluciones a todo tipo de malestares de los ciudadanos.
  • Llevar a cabo y promover la investigación en este campo.
  • Fomentar la cultura del bienestar y los conocimientos sobre el mismo, mediante una labor de información y divulgación.
  • Preparar índices anuales relativos al bienestar personal en el país, como el Índice de Satisfacción con la Vida.
  • Promover la colaboración de la sociedad civil (ciudadanos, asociaciones, empresas, ONGs, medios de comunicación) en este tema, ya que aquélla juega un papel más importante que el estado. Se trata de crear un círculo virtuoso que se retroalimenta: los ciudadanos orientados al bienestar votan y presionan a los gobernantes para que también lo estén y éstos a su vez intentan influir al conjunto de la sociedad para que contribuya a la calidad de vida general.

Perfil del responsable del organismo

Es aconsejable que quien dirija el órgano responsable del bienestar personal tenga un perfil técnico, con conocimientos avanzados sobre este tema. Asimismo, conviene que esté muy motivado y comprometido con que se hagan políticas de todo tipo orientadas a la felicidad.

Dos ventajas de que dicho responsable tenga rango de ministro son las siguientes:

  • Puede dar su opinión en el Consejo de Ministros sobre los diferentes temas, ofreciendo el punto de vista del máximo bienestar para el mayor número de personas.
  • Es un puesto que necesita coordinación con otros ministerios y el hecho de participar en el Consejo de Ministros lo facilita.

3. POLÍTICA DE DERECHOS, LIBERTADES E IGUALDAD

Las investigaciones sobre el bienestar subjetivo (el que la gente afirma tener) llegan a la conclusión de que la libertad tiene un impacto considerable en el mismo. Como es bastante obvio, la seguridad y el respeto de la integridad física y la dignidad de la persona también lo tienen. Por tanto, la sociedad más orientada a la felicidad de sus ciudadanos es la que reconoce el máximo de libertades y derechos, siempre dentro del límite del respeto de los de los demás. Ello se concreta de la siguiente manera:

1. Introducir los derechos y libertades ya reconocidos en los países más avanzados en esta materia, incluyendo el matrimonio homosexual (leer más…LINK A LGTBI), la eutanasia, la prohibición del maltrato y abuso de los animales y la de pegar a los niños. 

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Respetemos la libertad de los demás

2. Evolucionar hacia nuevos avances, entre ellos los siguientes:

  • Amplio reconocimiento de los derechos de los animales, como regulaciones más contundentes para evitar su maltrato y sufrimiento y asegurar una mejora de las condiciones en las explotaciones ganaderas, como supresión de las jaulas, mayor espacio y acceso al aire libre, supresión de las amputaciones sin anestesia… leer más… LINK A NO DAÑEMOS TAMPOCO A LOS ANIMALES. Obviamente todo ello supondrá un considerable aumento de la calidad de vida de los animales no humanos.
  • Mayor derecho a la autoexpresión de los individuos, como poder vestir como quieran, incluso en el ámbito profesional, salvo en trabajos de trato con el público en que la imagen profesional puede afectar al rendimiento de la empresa. Ello comprende desde poder ir totalmente cubiertos (como usar niqab o burka, siempre que sea libremente elegido y con sujeción al derecho de las autoridades a ver el rostro para comprobar la identidad de la persona) hasta  poder practicar el torsonudismo e incluso el nudismo en espacios públicos. Aquí también son lógicas ciertas limitaciones por motivos de higiene, como la prohibición en transporte público u otros lugares donde haya contacto físico con otras personas o mobiliario. Leer más… LINK A AUTOEXPRESIÓN

A algunas personas les puede molestar esa libertad de expresión de los demás, pero realmente la causa principal de ello no es la conducta objetiva de quien viste como quiere, sino las creencias subjetivas del que se siente molesto. Si alguien opina que es pecado llevar ropa de color azul ello no se soluciona no prohibiendo el uso de ese color, sino mediante la cultura de tolerancia. Asimismo, el ejercicio de la diversidad hace que la gente tienda a acostumbrarse a ella y a volverse más flexible. Leer más… LINK A DIVERSIDAD

  • Eutanasia: evolucionar hacia un derecho más amplio, permitiendo que cualquier persona pueda terminar con su vida de una forma lo más agradable posible. El único requisito a exigir sería que muestre su voluntad de hacerlo de forma repetida (por ejemplo una vez por semana) a lo largo de un período razonable de tiempo (por ejemplo, seis meses). Ello no sólo supone un mayor reconocimiento de la libertad del individuo sobre su vida y su muerte, sino que además es una solución para muchos sufrimientos que no tienen remedio. Leer más… LINK A MUERTE INDOLORA

3. Igualdad de derechos, políticas anti-discriminación y normalización de la diversidad. Significa fomentar la cultura del respeto hacia todo aquello que no sea dañino. Incluye el reconocimiento de que todos somos diferentes y tenemos rasgos minoritarios e incluso únicos y de que todos merecemos ser valorados. Implica trabajar en la toma de conciencia y eliminación de prejuicios, estigmas y etiquetas despectivas hacia ciertas personas y colectivos que no encajan en los cánones tradicionales. Algunos de ellos son las prostitutas y prostitutos, las mujeres que ejercen su libertad sexual, los homosexuales, las personas con ciertas enfermedades mentales (como la esquizofrenia) o físicas (como el VIH). También incluye las discapacidades, atipicidades físicas o en la forma de pensar, vestir o comportarse, así como las diferencias raciales o de nacionalidad.

 Una de la consecuencia de ello es la normalización de todo ese tipo de situaciones y la progresiva eliminación del lenguaje de etiquetas degradantes como puta, zorra, maricón, solterona, nerd, friki, subnormal, loco, tonto, gorda, moro, sudaca, etc. Algunas de las vías para ello son campañas de concienciación, la educación e intentar la complicidad de los medios de comunicación. Leer más…

4. Educación sobre el respeto de los diferentes derechos y libertades, de forma que sean realmente interiorizados por toda la ciudadanía. Incluye políticas eficaces para inculcar suficientemente en las escuelas los valores de tolerancia que se comentan en la guía “Colegios orientados a la felicidad”.

¡NO DAÑEMOS!: Seamos tolerantes

5. Prohibición de mensajes contrarios a la dignidad, derechos y libertades básicos de cualquier persona o animal. Quien haga apología del abuso será reeducado en la ética del respeto a cualquier inocente. Leer más… LINK A NO DAÑEMOS: EVITEMOS LOS MENSAJES DEL ODIO Y DAÑO A INOCENTES

6. Promoción de que las religiones y formas de pensar sean compatibles con la dignidad de personas y animales y sus derechos y libertades básicos (ver la guía “Organizaciones religiosas orientadas a la felicidad”).

FIRMA para pedir a todos los gobiernos que promuevan una versiones no dañinas de las religiones…

7. Políticas contundentes y comprometidas con todo tipo de abusos y daños a inocentes, empleando los mecanismos y recursos necesarios para prevenirlos, evitarlos y gestionarlos adecuadamente una vez cometidos. Leer más…

8. Democracia directa. La investigación científica sobre el bienestar subjetivo prueba que el poder de decisión y la participación de los ciudadanos contribuyen al mismo. Pueden conseguirse de la siguiente manera:

  • Sistema de votación directa sobre parte de los temas que afecten a la ciudadanía, tal como sucede en Suiza.
  • Posibilidad de que los votantes puedan retirar cargos políticos o gestores concretos, así como pedir responsabilidades.

No conviene que los referéndums se apliquen a reducir los derechos y libertades de los que hemos hablado antes, pues en un Estado del Bienestar Personal la protección de estos es algo tan prioritario que es preferible que los mecanismos para reducirlos no sean fáciles.

4. POLÍTICA EDUCATIVA ORIENTADA A LA FELICIDAD

La política educativa happiness-oriented es la que fomenta que los colegios sigan las pautas que se indican en la guía “Colegios orientados a la felicidad” PONER LINK:

  • Ambiente apropiado para la felicidad de los niños
  • Buen rendimiento académico
  • Educación emocional
  • Formación en valores
  • Enseñanza de cómo progresar económicamente

Además de ello, se caracteriza por la educación de calidad, la formación en la buena paternidad y la enseñanza del bienestar en las universidades.

1. Educación de calidad

Las investigaciones prueban que la satisfacción con la vida está correlacionada con el acceso a la educación. Asimismo, de promedio cuanto más avanzada es la educación de un individuo mayor es su satisfacción vital. Para la optimización del bienestar de un país, conviene también que sea dicha formación sea de calidad. Para ello la clave es inspirarse en los colegios y países con los mejores rendimientos académicos, pero en los que al mismo tiempo existan buenos niveles de bienestar entre el alumnado.

En este sentido, los países con mejores resultados en el Informe PISA son asiáticos: Singapur, China, Taiwán, Japón y Corea del Sur. Lo que sucede es que en ellos suele haber un alto grado de exigencia y de presión familiar y social que pueden dañar el bienestar y, en algunos casos, incluso llevar al suicidio. Por tanto, conviene tomar como referencia modelos equilibrados, como Estonia, Finlandia, Canadá, Irlanda, Suiza, Australia o Nueva Zelanda.

Para garantizar una educación de calidad, un Estado del Bienestar Personal dedica los recursos necesarios. Los porcentajes del gasto en educación respecto al PIB en los países con mejores resultados en el Informe PISA son los siguientes:

  • Singapur: 3.0% 
  • China: 4.0%
  • Taiwán: 5.0%
  • Japón: 3.5%
  • Corea del Sur: 4.5%
  • Estonia: 5.7%
  • Canadá: 5.5%
  • Irlanda: 4.1%
  • Suiza: 5.0%
  • Australia: 5.3%
  • Finlandia: 6.2%
  • Nueva Zelanda: 6.0%

De dichos porcentajes tan diversos se puede sacar la conclusión de que la dotación presupuestaria es secundaria frente a la cultura del estudio y el esfuerzo, por lo que conviene promoverla.

Otro punto conveniente es la enseñanza de calidad en las facultades de pedagogía para que los docentes puedan cumplir su función de conseguir de sus alumnos un buen rendimiento académico, educación emocional y en valores de los que se habla en la guía “Colegios orientados a la felicidad”. Ello incluye el estudio por parte de todos los aspirantes a profesor a nivel suficientemente profundo del bienestar personal, en base a lo probado científicamente.

2. Formación en la buena paternidad

Asimismo, una política educativa orientada a la felicidad promueve la formación de los padres para que cubran adecuadamente las necesidades de sus hijos, les traten bien y le eduquen de una forma orientada a su bienestar, siguiendo las pautas explicadas en la guía “Padres orientados a la felicidad”. Ello puede tener una gran repercusión en la calidad de vida, ya que los progenitores tienen un gran impacto en sus hijos, tanto cuando éstos son pequeños como cuando se convierten en adultos. 

Ello es así porque la educación que recibimos (sobre todo de nuestros cuidadores) y las experiencias por las que pasamos en nuestra infancia tienen una influencia significativa en nuestra forma de ser, pensar, sentir y comportarnos y por tanto en nuestra felicidad a lo largo de nuestra vida, salvo que trabajemos en cambiarla.

Es conveniente que la formación de los padres comience antes del nacimiento de los hijos. Se puede incentivar mediante campañas de concienciación o poniendo a su disposición materiales o incluso charlas y cursos gratuitos. Convendría que los colegios también tuviesen la función de educar y guiar a los padres en su paternidad.

En una Sociedad del Bienestar Personal que alcance un estadio suficientemente evolucionado se podría incluso abrir un debate social sobre la conveniencia de obligar por ley a una pequeña formación obligatoria de unas cuantas horas para poder ejercer la paternidad. De hecho ello es lo que ya sucede para poder realizar otras actividades que pueden causar perjuicios a los demás, como conducir un coche, un barco de recreo, tener una mascota o trabajar como dentista. 

También cabría debatir sobre la obligatoriedad de pasar un test de idoneidad para poder ejercer como padre, de la misma manera que se lleva a cabo en las adopciones o para conducir un vehículo. Al fin y al cabo la responsabilidad de ser padre es tan grande o mayor que esto último. Permitir la paternidad a un maltratador puede tener consecuencias nefastas. Como es un tema muy delicado, se podría convocar un referéndum sobre ello cuando la sociedad alcance el grado de madurez suficiente.

3. Enseñanza del bienestar en las universidades

Asimismo, conviene ofrecer en la universidad cursos sobre bienestar personal, teóricos y prácticos, de forma gratuita o subvencionada, del mismo modo que es frecuente ofrecer servicios deportivos de esta manera. Por ejemplo, en la Universidad de Harvard el curso más solicitado por sus graduados es “Más Felicidad”, siendo elegido por 20% de los mismos.

5. POLÍTICA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA ORIENTADA A LA FELICIDAD

Los avances científicos y tecnológicos que han tenido lugar a lo largo de la historia han mejorado sustancialmente nuestra calidad de vida y sin duda los que ocurrirán en el futuro también lo harán. Por ello la política sobre ciencia y tecnología que más contribuye al bienestar consiste en promover e invertir intensamente en I+D+i, en general, y en los campos del saber que más puedan tener más repercusión en el bienestar de los ciudadanos, en particular.

Un estado orientado a la felicidad y a la excelencia tiene un equilibrio entre el presente y el de futuro. De hecho, los países que más progresan suelen ser los que más tienen una visión de futuro, separando parte de sus ingresos actuales para invertirlos en proyectos de progreso cara al mañana. Por ello hago las siguientes propuestas:

  • Objetivo para los países del primer mundo: invertir como mínimo un 3% de su PIB en investigación y desarrollo.
  • Objetivo para los del segundo mundo: un mínimo de un 1%.
  • Promover la investigación especialmente en los campos de la neurociencia, medicina, genética, química y psicología, sobre todo en tratamientos farmacológicos e intervenciones quirúrgicas para modificar el cerebro. Con ello es como a medio y largo plazo tal vez puedan conseguirse importantes mejoras en el control de las emociones y sensaciones y en el bienestar personal. Una de las áreas de máxima prioridad sería la investigación de la depresión y otras condiciones mentales que más sufrimiento causan a la gente, hasta el punto de que bastantes se quitan la vida para no te tener que aguantarlo. Leer más…

¡FIRMA para pedir a todos los gobiernos del primer mundo que aumenten significativamente la inversión en investigación para la mejora del bienestar!… LINK A CAMPAÑA DE FIRMAS

6. POLÍTICA SOCIAL ORIENTADA A LA FELICIDAD

La política social puede tener un gran impacto en el bienestar de personas en situaciones desfavorables. Al mismo tiempo, un exceso de la misma puede incentivar que parte de la gente intente no asumir su justa parte del trabajo, esfuerzo y aportación a la sociedad, aprovechándose de los que sí lo hacen. Por ello, la política social del estado orientado al bienestar es la equilibrada entre solidaridad y responsabilidad personal, gestionada de una forma justa y competente:

1. Solidaridad con los necesitados, los que no pueden valerse por sí mismos. Se trata de personas que han tenido mala suerte, pues padecen algún tipo discapacidad laboral permanente o temporal, ya sea a causa de enfermedad física o mental (como depresión grave o esquizofrenia), accidente, adicción (como drogodependencia), problema temporal (como un gran desgaste en el trabajo) o de por vida (como una tetraplegia). También incluye a los que tienen a su cargo personas dependientes y a los que no encuentran trabajo a pesar de buscarlo activamente. No son individuos que no quieran contribuir al país en su justa medida, sino que no pueden. Una sociedad orientada a la felicidad les garantiza una vida digna.

2. Fuerte compromiso con eliminar o reducir todo tipo de sufrimientos, como los siguientes:

  • Enfermedades o accidentes que causen dolor o malestar.
  • Problemas psicológicos, especialmente los que causen más sufrimiento, como la depresión grave.
  • Adicciones.
  • Violencia, abusos y malos tratos de todo tipo (físicos, emocionales, sexuales), en todos los ámbitos (doméstico, escolar, laboral, etc.) y a cualquier tipo de personas (mujeres, niños, minorías, etc.).
  • Esclavitudes de todo tipo (laboral, sexual, etc.)
  • Precariedad económica, especialmente cuando es causante de malestar emocional.
  • Opresión política o social.
  • Problemas relacionados con la vejez.
  • Soledad. 

Un Estado del Bienestar Personal tiene políticas específicas efectivas y contundentes para cada uno de esas problemáticas, dedicando suficientes medios y gasto público en los que lo pasan mal, especialmente si tienen grandes sufrimientos.

3. Responsabilidad personal. La p.o.f. es firme a la hora de evitar el abuso del sistema y la ociosidad a costa de otras personas que trabajen y tengan iniciativas, ya que tiene dos consecuencias negativas en el bienestar:

  • Hay menos personas tirando del carro de la generación de prosperidad, lo que afecta negativamente a la sanidad, educación, investigación, etc. La construcción de una Sociedad del Bienestar Personal no se hace sola, sino que necesita la aportación del máximo número de personas. Los que no contribuyen pudiendo hacerlo están lastrando la calidad de vida de la sociedad en su conjunto.
  • La sociedad se acaba dividiendo entre los que tiran del carro y los que se tumban cómodamente encima del mismo. Ello sobrecarga a los primeros y les genera malestar y sentimiento de injusticia.

Leer más… LINK A BUSQUEMOS UN EQUILIBRIO NO ABUSIVO ENTRE RESPONSABILIDAD Y SOLIDARIDAD

 

Por todo ello, un Estado del Bienestar Personal fomenta el trabajo y el esfuerzo moderado, así como la iniciativa privada.

4. Oportunidades. Una sociedad happy-friendly ofrece unas buenas condiciones para el crecimiento profesional y personal. Ello incluye permitir la ascensión social a aquellos que están dispuestos a trabajar, esforzarse y aprovechar las posibilidades propias de una sociedad meritocrática. Una buena manera de conseguirlo es mediante una educación de calidad para todos, en la medida en que haya recursos.

5. Moderación en igualdad social. Según varios estudios correlacionales (que relacionan encuestas sobre el grado de satisfacción con la vida con diferentes parámetros sociales, como la renta per cápita o el nivel educativo), el bienestar subjetivo es mayor en los países con cierto grado de igualdad social, como los escandinavos. Sin embargo, hay alguna investigación que correlaciona positivamente desigualdad social y felicidad.

Qué grado es el más adecuado es una cuestión muy delicada, ya que entran en juego dos factores:

  • La eficiencia económica, pues un exceso de igualdad puede desincentivar el trabajo y la iniciativa privada. Y la prosperidad correlaciona positivamente con el bienestar, al menos hasta un cierto nivel.
  • La justicia. Lo explicaré con un ejemplo. Imaginemos a dos personas llamadas Hormiga y Cigarra. Hormiga sigue generalmente en su vida la ley del máximo esfuerzo: tiene muchos estudios y ha sido aplicado en ellos, sacando buenas notas, trabaja duro, ahorra todo lo que puede, se arriesga, se ha complicado la vida con proyectos empresariales. Como consecuencia de todo ello, ha progresado económicamente y se gana bien la vida, aunque para ello paga un precio: cansancio, estrés y a veces incluso agotamiento. En cambio, Cigarra sistemáticamente ha aplicado en su vida la ley del mínimo esfuerzo: no ha querido estudiar ni el mínimo obligatorio, busca trabajos sencillos en los cuales se esfuerza poco, intentando escaquearse, por lo que a cabo de cierto tiempo le acaban despidiendo de cada empleo. Como resultado de su actitud, Cigarra tiene una vida tranquila y cómoda, pero siempre va justo de dinero. ¿Hasta qué punto es justo que Hormiga comparta los frutos de sus esfuerzos con Cigarra si ésta en cambio no comparte el esfuerzo y el cansancio con la primera? Y la justicia también correlaciona positivamente con el bienestar.

Todo lo anterior hace que sea un tema complejo y que sea difícil saber cuál es el nivel óptimo de corrección de las grandes desigualdades sociales. Es a cada sociedad a quien le corresponde decidirlo con su mejor criterio. Aunque sí hay algo claro: conviene situarse en la banda de la moderación, evitando los extremos de una excesiva desigualdad o igualdad social, ya que ninguno de ambos es propicio para el bienestar.

POLÍTICA DE ADMINISTRACIONES PÚBLICAS Y ANTICORRUPCIÓN

La política de administraciones públicas de un Estado del Bienestar Personal está orientada a la:

  • Buena gobernanza: calidad en los servicios públicos y las administraciones, así como en la formulación e implementación de políticas.
  • Calidad de gobierno: efectividad, imparcialidad, no corrupción y estado de derecho.

Está probado por las investigaciones científicas que todo ello contribuye a la felicidad de los ciudadanos. Esa política se concreta de la siguiente manera.

Gestión de la calidad de los servicios públicos

Un Estado del Bienestar Personal implementa sistemas de gestión de la calidad de los servicios públicos, mediante procedimientos y controles de calidad. Entre las buenas prácticas que siguen están las siguientes:

· Planificación antes de emprender algo, previendo dichos procedimientos y controles de calidad.

· Ejecución eficaz.

· Controles de calidad para verificar que la ejecución es adecuada.

· Gestión de los errores e incidencias, diagnosticando el problema, averiguando sus causas y buscando soluciones para subsanarlo y evitar que vuelva a repetirse en el futuro. Si algo no sale bien, se reconoce, se asumen responsabilidades y hay un compromiso en aprender del error para hacer en el futuro lo que razonablemente se pueda para que el resultado sea el correcto. Sin ello difícilmente se mejorará.

· Medición del grado de satisfacción de los usuarios.

Adecuada selección del personal

Un elemento que incide en la calidad del servicio público es que los funcionarios o personal contratado, y muy en especial los cargos de responsabilidad, sean seleccionados de forma adecuada.

Para cada tipo de puesto de trabajo se elige al profesional más apto según a su formación, experiencia y habilidades, en base a unos requisitos mínimos y otros deseables. Para los cargos políticos (presidentes, ministros, etc.) además de contar con el voto del electorado es muy deseable que también tengan estudios suficientes en gestión y en el área en que lo ejercen.

Formación e investigación

Los Estados del Bienestar Personal fomentan estudios de calidad sobre la gestión pública, en los que además de transmitir conocimientos útiles, se conciencie sobre la importancia de la calidad de gobierno y la buena gobernanza. Estimulan a que las personas que quieran hacer carrera política y los altos funcionarios sigan grados, másteres, cursos y formación continuada sobre gestión pública.

Asimismo, este tipo de estados orientados a la excelencia dedica recursos a la investigación de la calidad de gobierno y la buena gobernanza.

Remuneración de los cargos

Para atraer el talento a los cargos de responsabilidad de la administración (así como desincentivar la corrupción) suele ser necesario ofrecer remuneraciones atractivas, en concordancia con la responsabilidad que asumen y con el mercado laboral del sector privado. Al mismo tiempo se evitan excesos que no tendrían lugar en éste, como pensiones de por vida.

Organismo responsable de la buena gobernanza

La política orientada a la felicidad también incluye contar con un organismo responsable de la excelencia pública, el cual tenga la máxima independencia posible. Sus funciones serían:

  • Elaboración de estándares de calidad de gobierno y buena gobernanza, así como sistemas de gestión de la calidad, procedimientos y controles de calidad.
  • Auditar y controlar que los diferentes organismos públicos los apliquen.
  • Elaborar propuestas de mejora.
  • Supervisar que las mismas se implementen.
  • Evaluar a los cargos.
  • Evaluar la calidad de los servicios públicos.

Además, implantan y gestionan controles externos (cuantos más de ellos, más calidad y eficiencia):

  • De firmas privadas que auditen a los organismos públicos, de modo similar a las auditoras de empresas.
  • Supranacionales, como, por ejemplo, a nivel de Unión Europea, Unión Africana, Mercosur e incluso internacional, a través de la ONU. La lejanía de los controladores respecto a los controlados genera más imparcialidad y menos connivencia. Obviamente, ello requiere un acuerdo entre los países que compongan dichos organismos.
  • De los ciudadanos, es decir, que el órgano responsable de la buena gobernanza haga pública abundante información para que los ciudadanos y medios de comunicación que deseen puedan llevar a cabo también sus propios controles.

Bienestar de los funcionarios y empleados

Un Estado del Bienestar Personal obviamente se interesa por la calidad de vida de su personal, poniendo en práctica las pautas explicadas en la guía “Empresas y organizaciones orientadas a la felicidad”.

Premio o sanción de la buena o mala gobernanza

En una administración orientada a la excelencia hay consecuencias positivas para la buena calidad de gobierno y negativas para la mala, ya que ello motiva a hacer bien el trabajo. Las positivas consisten principalmente en una remuneración adecuada, el reconocimiento y la promoción meritocrática. Las negativas son la crítica y la destitución del cargo. En caso de dolo (malas prácticas llevadas a cabo intencionadamente, como corrupción o parcialidad) o negligencia manifiesta (como el despilfarro) conviene que el sistema permita pedir responsabilidades, dando lugar a la inhabilitación, re-educación y reparación de los daños causados.

Independencia del funcionariado

Un Estado del Bienestar Personal tiene suficientes mecanismos para que el funcionariado pueda aplicar la ley y supervisar de forma correcta, a salvo de presiones políticas.

Cultura de la buena gobernanza

En las administraciones de este tipo de estado se difunde la misma cultura que habíamos comentado en el apartado “1. Partidos políticos”:

  • Meritocracia
  • Excelencia: eficiencia, buenas prácticas, mejora continuada
  • Inspiración en los países con mejores resultados
  • Ética y orientación al interés general (honestidad, transparencia)
  • Visión y planificación

Administración de los recursos

La calidad de gobierno también incluye una adecuada gestión de los recursos, de forma que no se gaste más de lo necesario, lo que implica:

  • Suprimir organismos, órganos, cargos y funcionarios que no sean estrictamente necesarios para una buena gestión pública.
  • Optimizar la gestión de los recursos, intentando que sea lo más parecida posible a aquella que tendría lugar en el sector privado, eliminando los gastos que aporten poco y recurriendo a consultorías externas independientes y especializadas en este tema.
  • Transparencia sobre el gasto de las administraciones públicas, de forma que los ciudadanos puedan conocerlo y controlarlo.
  • Racionalización y automatización de los procesos, de modo que con menos funcionarios y empleados se produzca más, recurriendo a consultorías especializadas.

No corrupción

Existe evidencia científica de que la corrupción está asociada con malestar y viceversa. Es una causa de frustración, decepción e indignación por parte de la ciudadanía, así como de desconfianza en los gobernantes y funcionarios. También lo es de disminución de la autoestima como país y sociedad, teniendo en algunos casos la sensación de que no se vive en el lugar adecuado. Por otro lado, la desconfianza en las instituciones induce al fraude fiscal, todo lo cual hace que se vaya entrando en un círculo vicioso de disfuncionalidad política, social y económica, lo cual afecta a la calidad de vida de los ciudadanos.

Además, los fondos públicos desviados a fines ilícitos son en detrimento del gasto orientado al bienestar material y personal, como el social, en educación, investigación, sanidad, justicia, urbanismo, etc.

La corrupción y, especialmente, la percepción de que hay impunidad en mayor o menor medida respecto a la misma, es totalmente contraria a la necesidad de justicia, lo que influye en el bienestar de la gente.

Por tanto, el Estado del Bienestar Personal persigue la excelencia en este campo de las siguientes maneras:

  • Introduciendo leyes y mecanismos de control anti-corrupción estrictos, inspirándose en los países que más eficaces e intentando mejorarlos.
  • Instaurando controles de diferentes tipos, ya que cuantos más de ellos haya, más difícil resulta la corrupción:

· Control público: un organismo público (puede ser el responsable de la buena gobernanza del que habíamos hablado antes) con la máxima independencia posible lleva a cabo una supervisión rigurosa del patrimonio y de los movimientos económicos de políticos y funcionarios con puestos que se presten a corrupción.

· Control por entidades privadas independientes que auditen y revisen.

· Control por parte de los órganos supranacionales de los que hemos hablado antes.

· Control ciudadano. Ello implica la máxima transparencia, de forma que los ciudadanos que lo deseen puedan ejercer su supervisión.

  • Educación en el colegio sobre la honestidad. Para que la transmisión de este valor sea efectiva es necesario que se haga de forma suficientemente reiterada a lo largo del curso, año tras año.

8. POLÍTICA EXTERIOR Y DE AYUDA AL DESARROLLO

La política exterior happiness-oriented es la que tiene como objetivo contribuir a un mundo donde haya más calidad de vida, ayudando a generar las condiciones para que el individuo pueda tener sus necesidades satisfechas y ser feliz. Ello se concreta de la siguiente manera.

 

Política pacifista

Un Estado del Bienestar Personal tiene una política exterior orientada a la consecución de la paz, intentando resolver conflictos por la vía diplomática, ya que la guerra causa de muchos sufrimientos. De hecho, los estudios sobre el bienestar subjetivo arrojan como resultado que en los países en guerra disminuye significativamente el nivel de felicidad. Sin embargo, estamos hablando de un pacifismo moderado y no fundamentalista, ya que si no queda más remedio y como último recurso puede estar justificada la intervención militar como medio de legítima defensa propia y de los demás. Dicha defensa ha de ser siempre frente al agresor y nunca contra inocentes…  leer más.

La legítima defensa bélica puede convenir especialmente si en un cálculo global y con una visión a largo plazo es mucho mayor el bienestar que se consigue de ello que los sufrimientos causados.

 

Defensa internacional de los derechos y libertades

Al mismo tiempo, el gobierno orientado a la felicidad aplica una política exterior muy comprometida y activista a favor de los derechos humanos y civiles y de las libertades. Para ello pueden usarse herramientas como la presión diplomática, ayudas y sanciones económicas. En caso de grave vulneración de los derechos básicos puede incluso estar justificada la intervención militar, en base a la legítima defensa. Del mismo modo que a nivel nacional existen unos cuerpos de seguridad que impiden los abusos, es recomendable que también exista una policía internacional (aunque usando la mínima violencia posible) y que se procese a los infractores. De esta manera los gobernantes saben que no gozan de impunidad.

 

Ayuda internacional

Un estado que desarrolla una p.o.f. hace algo contra grandes sufrimientos en el mundo, como hambrunas, guerras o violación de derechos humanos, etc.

Al mismo tiempo, el grueso del esfuerzo para conseguir un mayor bienestar en los países necesitados corresponde a los mismos, tanto a nivel de instituciones como de ciudadanos.

 

Soporte técnico y presión política

Como los países ricos son los que tienen mayor acceso al conocimiento y know-how, conviene que éstos, junto con los organismos internacionales, propongan a los países menos avanzados un camino para el desarrollo y el progreso en los diferentes ámbitos. Obviamente lo lógico es que el mismo esté inspirado en la forma de hacer las cosas que se ha probado más efectiva. Por ejemplo, está demostrado que el desarrollo económico es producido por el trabajo, ahorro, inversiones rentables, emprendimiento, innovación y la competitividad (principalmente buena relación precio-calidad) y por tanto conviene incentivar que los gobiernos y sociedades civiles del Tercer y Cuarto Mundo sigan ese camino si quieren ser más prósperas y funcionales. Es útil que dichas propuestas vayan acompañadas de soporte técnico.

Para conseguir la máxima eficacia y que no se despilfarre el dinero de los contribuyentes de los países desarrollados, es aconsejable supeditar también parte de su ayuda económica a que los países beneficiarios realicen avances en las políticas correctas, buenas prácticas, buena gobernanza y especialmente derechos y libertades.

 

Difusión de la política orientada a la felicidad

Obviamente, un Estado del Bienestar Personal tiene programas para divulgar por el mundo la p.o.f. y en general la cultura del bienestar, en aras a conseguir un mundo más feliz en el que vivir.

9. POLÍTICA ECONÓMICA

El buen funcionamiento de la economía de un país tiene un impacto considerable en la calidad de vida de sus ciudadanos. Además, es la base de diversos aspectos que influyen en el bienestar, como la educación, sanidad, respeto de los derechos y libertades, etc. Los estudios sobre el bienestar subjetivo llegan a la conclusión de que la influencia de la renta per cápita sobre la felicidad es bastante alta hasta que un país alcanza unas condiciones de vida digna. A partir de dicho nivel el impacto es cada vez menor hasta convertirse en relativamente pequeño.

Generalmente la política económica que más bienestar causa es la que se encuentra en una banda central de la moderación, evitando los extremos. Ese equilibro está orientado:

  • Tanto a las personas como a las empresas.
  • Tanto a la protección social como a la generación de riqueza y empleo.
  • Tanto al gasto como a la inversión.
  • Tanto a disfrutar de una calidad de vida presente como a un futuro mejor.

Es bastante obvio que una política económica que genere riqueza y empleo contribuye al bienestar. Lo que no es tan fácil de ver es que la misma requiere una cierta orientación business-friendly, ya que la prosperidad no suele caer del cielo por sí sola, salvo que un país tenga la suerte de contar con abundantes recursos naturales. La riqueza es producida por el tejido empresarial, especialmente cuando éste es eficiente, productivo y competitivo. El mismo es la gallina de los huevos de oro, de donde sale casi todo: empleo, riqueza, impuestos, sanidad, educación, ayuda a los necesitados, etc. Aunque parezca paradójico, una de las mejores maneras de ser pro-trabajadores, pro-desempleados, pro-jubilados y pro-personas con discapacidad laboral es ser pro-empresas, ya que generalmente cuanta más riqueza generan éstas más ricos son todos los demás.

Al mismo tiempo, para que esto último sea realidad y la sociedad en general pueda disfrutar de una buena calidad de vida es necesario el gasto social, buscando un punto de equilibrio que haga que la eficiencia económica nutra la protección social y ésta a su vez contribuya a mejorar la primera. Es decir, la generación de riqueza permite un mayor presupuesto social y a su vez éste genera un capital humano cualificado (mediante la educación, sanidad, integración de personas marginadas, etc.) que ayuda a la generación de dinero.

Las pruebas de que una política económica equilibrada es la más efectiva para generar bienestar:

  • Desde un punto de vista económico, la mayoría de países con mejor rendimiento (como Estados Unidos, Europa, Canadá, Australia o Nueva Zelanda) tienen un modelo económico moderado. En cambio, cuando se aplican políticas extremas en cuanto a impuestos, gasto público, endeudamiento o déficit, ello suele generar disfunciones.
  • Desde un punto de vista del bienestar personal, en las encuestas sobre satisfacción con la vida son principalmente los países de europeos y de Norteamérica los que están en lo más alto del ranking. También figuran entre los primeros puestos en los índices de calidad de vida y de desarrollo humano, junto con Australia y Nueva Zelanda. Se trata de países capitalistas que cuentan con un estado del bienestar.

Entre ellos, suelen ser los países nórdicos los que acostumbran a ocupar los primeros puestos del podio. Se caracterizan por contar con un Estado del Bienestar muy desarrollado, aunque al mismo tiempo su modelo es difícilmente exportable a otros países, ya que esos países tienen una mayoría de población bastante homogénea en valores como el trabajo, la generación de riqueza, la honestidad, la buena administración de los recursos o el interés general. Tienen un presupuesto público grande, pero un nivel bajo de corrupción y malgasto, así como un nivel alto de buena gobernanza y calidad de gobierno, a diferencia de otros países. Cuentan con mucho gasto social, pero la gran mayoría de los nórdicos de origen no se aprovechan del mismo, estando mal visto hacerlo y no trabajar cuando se puede hacerlo.   

Hay otros índices que arrojan resultados bastante diferentes. En este sentido, las encuestas que preguntan por las emociones positivas en las últimas 24 horas colocan en los puestos superiores del ranking principalmente a países latinoamericanos. No obstante, este dato es poco fiable, dado que dichos países también tienen índices altos cuando se les pregunta por las emociones desagradables. Esos países están asimismo en los primeros puestos en el Happy Planet Index, que tiene en cuenta la esperanza de vida, la satisfacción con la vida y la ecología, mientras que los nórdicos están en puestos medios. De nuevo, es un índice muy relativo, sobre todo por lo que se refiere a la ecología: un país puede tener grandes e impolutas selvas totalmente vírgenes y al mismo tiempo haber mucho sufrimiento a causa de una guerra, opresión política, etc., y viceversa.

La contribución del gasto social al bienestar tiene forma de parábola, en que la calidad de vida media de los ciudadanos va aumentando conforme aumenta el gasto en educación, salud, ayudas a personas que no pueden valerse por sí mismas.

parábola

Sin embargo, a partir de un punto dado (diferente en cada país y época), cuanto más gasto social más disminuye el bienestar, ya que cada vez daña más la economía y con ello otros aspectos que influyen en la felicidad.

De hecho, hay países con políticas económicas más bien de tipo liberal que eran muy atractivos y que por ello recibían millones de inmigrantes europeos para acceder a una vida mejor, como Venezuela o Argentina, en los que la introducción de políticas demasiado intervencionistas han acabo arruinando el país y las condiciones de vida. Y ello ha provocado un éxodo masivo de millones de habitantes a otros países en busca de una vida más decente. Algo parecido ha ocurrido el África, donde políticas muy intervencionistas unidas a la corrupción han sumido a ese continente en la pobreza y un bajo nivel de bienestar tanto material como subjetivo.

No obstante, cuando el Estado interviene para promover eficazmente la generación de riqueza ello suelo aportar un aumento el poder adquisitivo y bienestar, como el programa de Israel para promover las start-ups tecnológicas (causante en gran medida de la altísima renta per cápita que tiene este país en la actualidad), los organismos públicos de Suecia para desarrollar la innovación, el sistema fiscal danés que premia la generación de riqueza y empleo y penaliza el gasto y el consumo, las políticas de Evo Morales en Bolivia con las que desarrolló el sector minero o el apoyo de Corea a sus grandes industrias y de China a su industria tecnológica.

10. POLÍTICA LABORAL

La política laboral también es una herramienta que tiene una considerable influencia en la calidad de vida de los empleados. La p.o.f. busca el equilibrio entre el rendimiento económico y funcional de las empresas y el bienestar de los trabajadores. Ello se concreta siguiendo las pautas desarrolladas en el apartado 3 de guía “Empresas y organizaciones orientadas a la felicidad”:

  • Jornada laboral equilibrada, con un horario de trabajo máximo de 8 horas, con independencia que determinados puestos de responsabilidad requieran tiempos más largos.
  • Vacaciones suficientes para la recuperación.
  • Flexibilidad.
  • Salarios justos, atendiendo a la situación económica del país, el sector y la empresa.
  • Estricta regulación del acoso moral y sexual en los centros de trabajo.

11. POLÍTICA SANITARIA

La salud obviamente influye en el bienestar, tal como prueban los estudios correlacionales. Por ello un estado happiness-oriented aplica las siguientes políticas sanitarias:

  • Sistema de sanidad universal, de modo que todos sus residentes tengan acceso a la asistencia médica, ya sea mediante fórmulas públicas o privadas.
  • Gran esfuerzo por conseguir la máxima calidad de la sanidad dentro de los recursos disponibles.
  • Máximo compromiso y asignación de recursos suficientes a la eliminación o, si no es posible, alivio del dolor.
  • Reconocimiento del derecho a la muerte digna, lo que implica ofrecer a los enfermos terminales las condiciones óptimas para la etapa final de la vida, ya sea en su propia casa o en un hospital, donde elija cada paciente.

Si es en un hospital, el enfermo terminal tendría derecho a contar como mínimo, en la medida en que haya recursos, con una habitación individual acogedora y con buenas condiciones físicas (preferiblemente también un salón contiguo para visitantes). Asimismo, tendría a su disposición el personal sanitario necesario para que esté bien atendido en todo momento y que el mismo esté debidamente formado para tratar al moribundo de la forma más atenta y humana posible.

Se le suministrarán los analgésicos o sedación suficientes para evitar cualquier dolor o molestia, siendo suficiente la simple indicación por parte de éste de que se siente mal. Además, habrá un profesional responsable de su bienestar que le pregunte regularmente cómo se encuentra y que verifique que el personal sanitario pone en práctica correctamente todo lo anterior.

Por otro lado, una sociedad orientada al bienestar y la dignidad humana pone a disposición los recursos necesarios para que se pueda ejercer el derecho a la eutanasia de la forma expuesta en el apartado 3.5.

  • Fomento de la prevención de enfermedades y promoción de la buena salud y de los hábitos saludables, mediante los medios de comunicación y campañas informativas.

12. POLÍTICA DE SEGURIDAD

La seguridad es una de las necesidades más básicas de los individuos, teniendo una considerable influencia en el bienestar. Por tanto, unos gobernantes orientados a éste tienen un fuerte compromiso en garantizar la primera, así como en evitar los abusos de poder por parte de los cuerpos policiales y militares. La política de seguridad orientada a la felicidad busca un equilibrio que combina la firmeza contra la delincuencia y el respeto de los infractores, haciendo un gran esfuerzo en la re-educación y reinserción de éstos. Se concreta de la siguiente manera:

  • Garantizar con la firmeza necesaria la seguridad y el respeto de los derechos de cada ciudadano, evitando la impunidad, la permisividad, la tolerancia y el “buenismo” hacia la criminalidad. Para ello se asignarán los medios y se crearán los mecanismos suficientes. En especial se empleará el máximo celo para evitar situaciones que causan especial sufrimiento, como los malos tratos o la esclavitud.
  • Contundencia en evitar abusos por parte de las fuerzas de seguridad. Se pondrán suficientes cámaras en comisarías para controlar todo lo que allí sucede. Se permitirá a los ciudadanos grabar actuaciones de fuerzas de seguridad. Si es necesario, se instalarán cámaras en sus uniformes y/o vehículos. Además, es fundamental que haya un claro compromiso en la investigación y, si procede, reparación, en caso de denuncia de abusos. Una sociedad orientada a la felicidad tiene una tolerancia 0 hacia los mismos, especialmente con las torturas y malos tratos.

Al agente que haya oprimido se le apartará de su cargo, se le procesará, se le reeducará y se le obligará a reparar los daños causados. Además, la selección de los aspirantes a los cuerpos armados se efectuará con el máximo rigor, utilizando pruebas de personalidad y entrevistas de psicólogos para evitar sádicos, psicópatas y en general personas crueles o con tendencias excesivamente violentas.

  • Programas de re-educación de los delincuentes, reduciendo las condenas si los siguen satisfactoriamente. En los mismos se les formará de forma intensiva en valores como el respeto de los derechos y libertades de los demás, empatía, gestión de conflictos y otras habilidades sociales, de comunicación y emocionales. Irá acompañado de una terapia apropiada orientada a modificar su forma de pensar y actuar y a que vea las consecuencias de sus acciones en los demás.
  • La prisión es un castigo cruel que supone la pérdida de algo tal valioso como la libertad y que además supone poco beneficio para las víctimas, por lo que en la medida de lo posible se sustituirá la cárcel y la sanción por la reparación de los daños y perjuicios causados, de tal manera que a la víctima le compense haber recibido primero el daño y luego el resarcimiento…  leer más.
  • Al mismo tiempo, se toman medidas suficientes que eviten que psicópatas, sádicos y gente cruel causen sufrimientos a los demás. Si es necesario, se recurrirá a la prisión indefinida para las personas que hayan demostrado crueldad manifiesta con víctimas inocentes (por tanto se excluye crueldad aplicada en legítima defensa o venganza). Un Estado happiness-oriented les garantiza unas condiciones de vida dignas, pero los separa de otros reclusos para que no les causen daños. Asimismo, intenta re-educarlos de la forma más efectiva posible para que se transformen en personas respetuosas y empáticas. En el momento en que haya garantías muy altas de que se han transformado a nivel profundo y de que no van a causar más sufrimientos les devuelve la libertad. Esto también podría ser aplicable a otro tipo de delincuentes que han causado sufrimientos y pueden volver a hacerlo en el futuro, como terroristas.

Otro tema es si la sociedad debe cargar con todo el coste de mantener de por vida a esas personas en unas condiciones dignas o si es justo que éstas asuman todo o parte del mismo mediante su patrimonio y/o trabajo. Es algo que corresponde decidir a cada país.

  • Las prisiones no pueden convertirse en infiernos. Por tanto, se impedirá el abuso entre presos o de personal de prisiones hacia los anteriores. Si es necesario, se instalarán cámaras y se separará a los reos maltratadores del resto.

No tomar las medidas necesarias para evitar la crueldad es ser corresponsable del sufrimiento causado. Por tanto, con este tema se requiere eficacia y contundencia, actitud muy diferente al buenismo, que se posiciona a favor del victimizador en perjuicio de las víctimas. En cambio, la orientación a la felicidad está ante todo a favor de las víctimas y posibles víctimas susceptibles de padecer sufrimientos a manos de un victimizador.  La diferencia entre el “buenista” y el “bueno” es que el primero tiene más empatía de la razonable con el victimizador y menos de la deseable con la víctima que sufre, velando por los intereses del abusador a costa de dejar desprotegidas a las víctimas y posibles futuras víctimas. El “buenista” tiene buena fe, pero las consecuencias de esta actitud son nefastas, causando mucho sufrimiento.

13. POLÍTICA DE JUSTICIA

La injusticia, los diferentes tipos de abusos y la impunidad son causa de padecimientos, sentimiento de agravio y frustración. Por ello el Estado del Bienestar Personal tiene políticos y funcionarios altamente comprometidos en garantizar:

  • El buen funcionamiento y rapidez de la justicia.
  • La no impunidad.
  • La independencia del poder judicial.

En bastantes países la legislación o el funcionamiento de los tribunales y la policía no permiten perseguir ciertos abusos, como la violación o violencia contra las mujeres, el maltrato de niños o animales o que en algunas situaciones una empresa deje de pagar a sus acreedores a pesar de tener recursos. Todo ello es inaceptable en estado orientado a la felicidad y la excelencia.

Por eso, una de las primeras cosas que hace un ministerio de justicia de una administración happiness-oriented es confeccionar un catálogo de situaciones injustas o impunes que tienen lugar en su país. Y lo segundo es trabajar con compromiso y eficacia para adoptar todas las medidas viables para evitarlo, poniendo a disposición los recursos que sean necesarios.

14. POLÍTICA CULTURAL

Promoción de valores culturales positivos

Cada país tiene sus valores culturales y mentalidad. Una Sociedad del Bienestar Personal promueve que lo anterior esté orientado a la felicidad, por lo que fomenta:

  1. La cultura del bienestar propio, tal como se expuso en el apartado 1 de la guía “Sociedad orientada a la felicidad”.
  1. La cultura de orientación al bienestar de los demás, incluyendo los valores desarrollados en el apartado 2 de dicha guía:

· Responsabilidad individual (sentido de la responsabilidad, proactividad)

· Responsabilidad social (solidaridad, contribución a construir un mundo más feliz)

· Respeto, tolerancia, honestidad, paz, aperturismo

· Trabajo, esfuerzo, excelencia (incluyendo formación, previsión, ahorro, creatividad, iniciativa, emprendimiento).

La transmisión de estos valores es tanto a adultos como a niños. A los segundos se les inculca sobre todo en el colegio, además del rol fundamental que pueda ejercer la familia. En cuanto a los adultos, se puede intentar conseguir la complicidad de los medios de comunicación para que transmitan esos valores, efectuar campañas de concienciación y fomentar la divulgación del conocimiento sobre el bienestar.

 

Política identitaria y lingüística equilibrada y abierta

El tema de las identidades también afecta al bienestar. Por un lado, el ser humano tiene una necesidad de pertenencia al grupo. Por otro, desgraciadamente la historia nos ha demostrado de forma repetida que ciertas formas de canalizarla, sobre todo cuando el sentimiento de grupo es intenso, han causado grandes sufrimientos.

Por tanto, un gobierno happiness-oriented trata este tema con mucho cuidado, siguiendo las siguientes pautas:

  • Moderación y discreción. Las identidades son algo que pertenece a la esfera privada y que se ejerce con libertad. Cada cual es libre de tener las identidades que desee (por ejemplo, el equipo de fútbol en el que juega con sus amigos los jueves, el equipo profesional al que apoya, su ciudad, su región, su país, su zona del mundo, etc.), como el que le gusta el tomate en vez de la lechuga.

En consecuencia, un estado del bienestar personal interfiere poco en ello, evitando fomentar identidades y reconociendo el derecho de cada cual a tener las que desee. Evita un el nacionalismo y especialmente la exacerbación del mismo, pues es consciente de que ello puede tener consecuencias nefastas en el bienestar de los ciudadanos y de otros países, en forma de conflictos y guerras (en casos extremos también de genocidios y depuraciones étnicas).

  • Equilibrio. La política orientada al bienestar, a la vez que respeta las diferentes identidades locales, territoriales, nacionales y supranacionales (por ejemplo, europea, occidental, árabe o musulmana) se esfuerza en equilibrar ese localismo (sentimiento de pertenencia, aprecio por lo propio) con un sano cosmopolitismo (espíritu abierto, apertura hacia lo exterior). Para ello promueve una identidad global, de ciudadano del mundo. Una manera de hacerlo es fomentando los programas de intercambio. Es una consecuencia de los valores de aperturismo de que hablamos en el apartado 2 de la guía “Sociedad orientada a la Felicidad”.
  • Idioma. Está muy relacionado con lo anterior, porque a menudo tiene una influencia importante sobre la identidad. Por ello, lo más equilibrado es una política que respete las lenguas locales y que promueva el dominio a nivel nativo de la lingua franca con las cual nos podamos comunicar con personas de todo el mundo, la cual hoy por hoy es el inglés. Ello tiene las ventajas que se explican en el apartado 5 de la guía “Colegios orientados a la Felicidad”. Algunos de los medios para conseguirlo son los siguientes:

· Hacer que las escuelas sean bilingües (o trilingües en las zonas donde haya varias lenguas locales).

· Fomentar la televisión en inglés con subtítulos.

· Usar este idioma en las administraciones públicas (formularios, documentación, etc., junto con las lenguas autóctonas), en los letreros de las vías públicas, etc.

Un paso más ambicioso sería elevar el inglés a lengua co-oficial.

Todo lo anterior contribuye a evitar conflictos etno-lingüísticos e ideologías dañinas (por ejemplo, el nazismo y otros nacionalismos genocidas se basaban en el etno-linguismo). Por el contrario, quita barreras a la hora de relacionarnos y ayuda a la paz, la colaboración y la buena convivencia entre personas y territorios.

 

Política artística

La música, la arquitectura, el interiorismo, el cine y los espectáculos pueden ser un gran placer para los sentidos, afectar a los estados de ánimo e influir en el bienestar. Además, la televisión puede transmitir mensajes positivos que influyan en una sociedad más feliz.

Por tanto, una Sociedad del Bienestar Personal fomenta un arte orientado a éste, de las siguientes maneras:

  • Dedicando recursos a investigar cómo conseguir una música, arquitectura, interiorismo, espectáculos, televisión, etc. que causen más bienestar.
  • Intentando canalizar los resultados de dichas investigaciones hacia unas manifestaciones culturales y artísticas más placenteras y happiness-oriented.
  • Fomentando un tipo televisión y cine que divulguen los valores culturales positivos a los que hemos hecho mención antes, así como el conocimiento sobre el bienestar. Muy en especial se evitará la transmisión de odios, prejuicios negativos y estereotipos (como que los hombres masculinos son fuertes y activos y las mujeres femeninas débiles y ejercen un rol pasivo). También se rehuirá ejercer presión para seguir ciertos cánones arbitrarios (corporales, raciales, de género, orientación sexual, de comportamiento, etc.). Por el contrario, las producciones audiovisuales positivas buscan inducir al respeto, la valoración de la diversidad y la autoestima.

15. POLÍTICA ALIMENTARIA

Un Estado del Bienestar Personal es muy rigoroso en cuanto a normativa y control relativos a los alimentos, medicinas y otras sustancias, dado que tienen un impacto considerable en la salud y la calidad de vida.

16. POLÍTICA URBANÍSTICA

La armonía y belleza del entorno urbano y rural influyen en el bienestar de la gente, por lo que un estado happiness-friendly desarrolla las siguientes políticas:

  • Estricta normativa urbanística que imponga armonía en las construcciones en cuanto a alturas, materiales, colores y estilos, con la excepción de edificaciones singulares que sean diferentes al resto pero que aporten belleza y creatividad. Dicha regulación establece unas alturas proporcionadas a la amplitud de las vías públicas y zonas verdes, de modo que haya una suficiente sensación de espacio y horizontalidad.
  • Promoción y construcción en las diferentes zonas de edificios singulares con gran calidad estética y creativa, de forma que se creen entornos urbanos excelentes, bellos y creativos. Se trata de hábitats en los que pasear o desplazarse sea un gusto, un placer por los sentidos.
  • Creación de suficientes zonas verdes y árboles en las calles.
  • Adecuado mantenimiento y embellecimiento de los barrios y rehabilitación de fachadas.
  • Búsqueda de soluciones creativas para conseguir una significativa mejora de las zonas poco estéticas.
  • Fomentar, mediante la política del suelo y urbanística, diferentes opciones urbanísticas, adaptadas a los diferentes gustos, de manera que facilite que cada cual pueda vivir en el tipo hábitat que le guste. Ello implica crear desde zonas más densas ricas en comercios, actividad y locales de ocio, pasando por áreas residenciales poco densas con vegetación, hasta entornos en contacto con la naturaleza. Asimismo, se intentará que los precios de las diferentes opciones sean asequibles gracias a que exista suficiente oferta de las diferentes opciones.
  • Inspirarse en las ciudades y entornos más bellos del mundo.
  • Estricta planificación de los entornos rurales, manteniendo una arquitectura baja e integrada en la naturaleza, con unas normas que obligue a construir siguiendo el estilo rural y tradicional de la zona.
  • Planificación de los entornos turísticos con un estilo arquitectónico razonablemente uniforme, manteniendo el encanto y el estilo tradicional y siguiendo un modelo respetuoso con la costa y la naturaleza. Algunos ejemplos a imitar son Lanzarote, Formentera, las islas Cícladas o la Costa Esmeralda en Cerdeña.
  • Mayor investigación sobre qué tipo de planificación urbanística es la que genera más bienestar.

17. POLÍTICA MEDIOAMBIENTAL

La política medioambiental también influye en la calidad de vida. Por tanto, un gobierno happiness-oriented tiene una política suficientemente ambiciosa en cuanto a contaminación ambiental, acústica, protección del medio ambiente, zonas protegidas y otros aspectos medioambientales. Con ello no estamos hablando a llevarlo al extremo, de modo que tenga un gran coste económico, ya que se necesitan recursos para llevar a cabo otras políticas que contribuyen al bienestar.

18. POLÍTICA DE IMMIGRACIÓN

La política de inmigración orientada al bienestar es la que vela por la felicidad de sus ciudadanos ya sean de origen autóctono o inmigrante (felicidad local), así como por los ciudadanos de otros países (felicidad global).

Es un tema complejo, pues en ocasiones la felicidad global puede ser a costa de la local y viceversa. En estos casos, un Estado del Bienestar Personal busca un equilibrio entre ambas. Qué tipo concreto de equilibro es algo que corresponde decidir a cada país. Normalmente será una política moderada que evita tanto el extremo de la xenofobia y el racismo como el otro extremo de una inmigración descontrolada e indiscriminada que pueda ser una fuente de malestar.

18.1. Política inmigratoria orientada al bienestar nacional

Las políticas orientadas a la felicidad nacional son las que fomentan una sociedad abierta y tolerante, pero al mismo tiempo controlando la inmigración y afrontando suficientemente los problemas asociados con esta.

Sociedad abierta y tolerante

Los ciudadanos y gobernantes happiness-friendly defienden una sociedad aperturista, cosmopolita, multirracial y diversa, en la que se respete cualquier expresión cultural, ideológica y religiosa siempre que no sea contraria a la dignidad, derechos y libertades de los demás. Ese tipo de ambiente es en beneficio del bienestar de todos, ya que a todos nos gusta sentirnos aceptados y a nadie le sientan bien los prejuicios negativos y mucho menos el rechazo y el odio (ni al que lo da ni al que lo recibe). Está claro que la xenofobia y el racismo generan malestar principalmente a las víctimas de ellos, pero de forma menos obvia también en los que tienen esas actitudes.

Esa actitud acogedora con los inmigrantes es consecuencia de la cultura del respeto y aperturismo que mencionamos en el apartado 2 de la guía “Sociedad orientada a la felicidad”. Si tanto las instituciones como la sociedad civil se abren a los nuevos llegados, si los ciudadanos están receptivos a convertirlos en sus amigos y las empresas en empleados dándoles igualdad de oportunidades, ello es una de las mejores vías para su adecuada integración (junto con la transmisión de los valores del respeto, tolerancia y libertad a los que no los tengan).

Inmigración controlada

La felicidad local requiere también una inmigración ordenada, que cumpla dos requisitos:

(i) Desde un punto de vista social, que no constituya una amenaza ni perjuicio para la población local. Por ello, exige a los inmigrantes, al igual que a ésta, que asuman todo el paquete de derechos pero también de obligaciones. Una de ellas es asumir la cultura del respeto, especialmente a los derechos y libertades. Conviene que antes de admitir a los inmigrantes éstos acepten previamente y de manera formal respetar a los demás, su dignidad, derechos y libertades, independientemente de su género, orientación sexual, raza, edad, etc. En esta misma línea, antes de conceder a alguien la nacionalidad (tal vez incluso la residencia) se podría hacer un test de creencias en esta materia. A cambio, un país de acogida happy-friendly respeta y da libertad para que los inmigrantes tengan los usos, costumbres, creencias, formas de vestir, etc. que elijan, siempre que no sean contrarios a dichos derechos y libertades.

(ii) Desde un punto de vista económico, que la inmigración sea razonablemente absorbible por el mercado de trabajo. Una inmigración descontrolada y excesiva puede generar una serie de problemas, como desempleo, sobrecarga del estado del bienestar e insatisfacción de sectores de la ciudadanía, que pueden llegar a ser amplios e incluso motivar al auge de la extrema derecha. Todo ello puede tener un efecto negativo en el bienestar del país receptor, que posiblemente acabará volviéndose en contra de los inmigrantes en forma de xenofobia, a veces incluso de manera violenta.

Por otro lado, una avalancha migratoria en poco tiempo puede provocar problemas de integración, mientras que un proceso progresivo y gestionable facilita que los nuevos residentes sean acogidos como ciudadanos de primera, lo que acaba siendo satisfactorio tanto para los nuevos habitantes como para los antiguos.

Esa inmigración controlada puede canalizarse mediante oficinas de inmigración en los países de origen de la misma. Algunos estados, como Canadá o Suiza, cuentan con sistemas como los siguientes:

  • Cuotas máximas de inmigrantes a admitir cada año.
  • Requisitos, como un cierto mínimo de experiencia laboral en una ocupación de alta demanda en el mercado de trabajo local o fondos suficientes para establecerse en el país.
  • Proceso de selección mediante sistema de puntos, que consiste en que a cada candidato se le otorgan puntos en varios parámetros (experiencia laboral, formación, conocimiento de idiomas del país, etc.), eligiéndose cada año a los que tengan más puntos.

Es conveniente ofrecer a las personas procedentes de otras culturas algún tipo de curso para aprender los valores del país receptor, como los valores democráticos y de respeto a derechos y libertades.

Diagnóstico y solución de los problemas asociados con la inmigración

Un gobierno responsable y comprometido con el bienestar de su población reconoce explícitamente los diferentes problemas relacionados con la inmigración. Dicho reconocimiento va acompañado con una delimitación clara del problema, para evitar sobre-generalizaciones (por ejemplo, distinguiendo entre los inmigrantes que suponen una amenaza para la seguridad y quienes son inocuos, incluso con porcentajes estadísticos), lo que ayuda a que la opinión pública no estigmatice a todo un colectivo en su conjunto. También va unido a un análisis de las causas del problema y de soluciones claras y eficaces, explicadas a la ciudadanía. Con ello ésta se tranquiliza y tiene una sensación de que no se están ocultando o negando problemas y que estos son delimitados y están controlados.

El “buenismo” permisivo que mira hacia otro lado con indiferencia y pasividad genera malestar tanto en población local como inmigrante y alimenta el voto a la extrema derecha. En cambio, los gobernantes competentes intervienen con firmeza con todo tipo de problemas, como la delincuencia o las violaciones de derechos o libertades ya sean hacia mujeres y hombres, niños o adultos, homosexuales u heterosexuales. También lo hacen con las jurisdicciones y policías paralelas de tipo religioso o la transmisión de mensajes contrarios a los derechos y libertades básicos. Si conviene, se expulsan a inmigrantes que constituyan una amenaza.

Además, estos gobernantes eficaces no sólo diagnostican los problemas presentes, sino que son proactivos, conocen bien los posibles problemas futuros y adoptan medidas para evitarlos.

18.1. Política inmigratoria orientada al bienestar global

La política orientada a la felicidad global suele ser razonablemente abierta en aceptar inmigrantes que aspiran a una vida mejor en el país de acogida. En cambio, impedir la entrada de éstos o devolverlos al estado del que proceden, a menudo tras un gran esfuerzo, puede causarles sufrimiento. Además, poner trabas a que puedan entrar de forma legal por las fronteras lleva a usar rutas alternativas peligrosas, lo que a menudo supone graves riesgos y muertes.

Una Sociedad del Bienestar Personal es especialmente generosa con los refugiados que huyen de sufrimientos como guerras, persecuciones y abusos, acogiéndolos como asilados y ayudándolos dentro de los recursos disponibles.

No obstante, tiene derecho a ser selectiva si una parte de esas personas suponen una amenaza para los pilares del bienestar del país de acogida: seguridad, libertad, paz, prosperidad, etc. En estos casos una fórmula de compromiso puede ser ayudarlos en zonas seguras del país de origen o de estados limítrofes (proporcionando alojamiento, manutención, educación, etc.) y traer con un medio seguro al país de acogida a aquellos que sean más compatibles con sus valores. Ello supone llevar a cabo un proceso de selección, que no será perfecto pero que ayudará a conseguir una mejor integración.

Tanto en el caso de los refugiados como de migrantes económicos, si la inmigración no es absorbible en gran medida por el mercado de trabajo y por tanto depende del estado del bienestar, conviene que haya un consenso suficientemente amplio entre los ciudadanos que acogen, ya que son los que financiarán el coste de ello y asumirán los posibles inconvenientes. Podría ser saludable hacer un debate público sobre este tema e incluso un referéndum sobre cuál sería la cuota anual de inmigrantes a recibir entre varias opciones. En este sentido, el ciudadano orientado a la felicidad de los demás, incluyendo la de los inmigrantes, es razonablemente abierto en su actitud de acogida, pero tiene derecho a serlo dentro de unos límites razonables.

Una forma de paliar esta imperfección es mediante programas de ayuda técnica a los países emisores de la emigración que les enseñen el camino hacia el desarrollo. Lo cierto es que la solución perfecta no existe, por lo que conviene escoger la menos mala. Y también es cierto que los países ricos no suelen ser los causantes de los sufrimientos de los emigrantes económicos de los países pobres. La verdadera solución del problema vendrá de que estas sociedades sean más proactivas para mejorar su propia calidad de vida.

19. POLÍTICA DE RELIGIÓN

La religión puede contribuir tanto al bienestar como al malestar, según lo que predique y cómo se canalice. Por tanto, una sociedad sensible con este tema sigue 3 políticas:

  • Libertad de religión.
  • Prohibición y control de mensajes religiosos que sean contrarios a la dignidad de las personas, así como a su libertad y derechos básicos.

20. POLÍTICA DE DEFENSA

Un estado happiness-oriented tiene una política de defensa que minimiza todo sufrimiento, lo que puede hacerse de las siguientes maneras:

  • Mediante un ejército profesional y voluntario, ya que puede causar un profundo malestar estar en las fuerzas armadas contra la propia voluntad.
  • Enviar a voluntarios a los conflictos armados.
  • Escrupulosidad en el respeto de los derechos humanos y de otro tipo de soldados del ejército propio y enemigo, así como obviamente de la población civil.
  • Evitar una venta de armas a estados que puedan oprimir y causar sufrimientos injustificados.

21. POLÍTICA TERRITORIAL

En el Instituto del Bienestar no hemos encontrado suficiente evidencia científica como para poder afirmar con toda seguridad cuál es la política de integración territorial más orientada a la felicidad de los ciudadanos. En nuestra opinión, ésta es la equilibrada entre la integración de territorios en la medida en que comparten afinidades y el respeto de la libertad para que cada territorio pueda decidir su futuro, teniendo asimismo un nivel de solidaridad interterritorial moderada.

 

Integración razonable

Un acercamiento e incluso integración razonable de territorios en la medida en que haya similitudes de valores, mentalidad, políticas, económicas y sociales y en que sea voluntaria puede ser beneficioso para la construcción de una Sociedad del Bienestar Personal, ya que:

  • Suele contribuir a la paz y la seguridad.
  • Ayuda a la prosperidad y al avance tecnológico y social, pues genera mercados más grandes, con mayor competencia, eficiencia, flujo de tecnología, capitales, conocimientos e ideas.
  • Genera mayores oportunidades laborales al facilitar la movilidad.
  • Fomenta el aperturismo, la tolerancia, el relacionarnos mejor y sentirnos más a gusto con personas procedentes de otros territorios diferentes. Cuanto mejor nos llevemos todos y más vinculados y cercanos nos sintamos, más agradable nos resultará nos resultará el mundo.

Por ello, por ejemplo, una integración europea es positiva, siempre que haya una amplia mayoría de los ciudadanos lo deseen. Del mismo, modo puede ser beneficioso reforzar los vínculos entre países occidentales, fomentando la movilidad de estudiantes y profesionales, así como la cooperación en diferentes ámbitos. Lo mismo puede ser aplicable a países árabes, africanos o latinoamericanos.

La integración de estados que tengan afinidad es sin perjuicio de tender vínculos con el resto del mundo y de fomentar el respeto hacia personas de otras culturas.

Por último, es lógico que las sociedades orientadas a la felicidad tengan un acercamiento, vínculos y cooperación con otras que también lo están.

 

Libertad de los territorios

Una integración que acabe siendo forzada, que genera sensación de falta de libertad o incluso de opresión, acaba causando insatisfacción. Incluso puede motivar prejuicios y odios entre personas de diferentes territorios, así como conflictos, armados o no.

Por tanto, un estado orientado al bienestar respeta la libertad de sus territorios. Del mismo modo que reconoce el derecho del individuo a decidir sobre su futuro, también lo hace con el derecho de los pueblos y sociedades a decidir su futuro por suficiente mayoría. Ello incluye el derecho a asumir más competencias e incluso a independizarse, del mismo modo que una persona es libre de separarse de su pareja.

22. POLÍTICA DE OBRAS PÚBLICAS

Las infraestructuras son fundamentales para el desarrollo económico y contribuyen a la calidad de vida y comodidad de los ciudadanos. Por ello la p.o.f.. apuesta por ellas, aunque de una manera equilibrada que combine calidad con control de la inversión.

 

Calidad de las infraestructuras

Un Estado del Bienestar Personal es ambicioso en desarrollar, dentro de sus posibilidades, buenas infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, electricidad, agua potable o de otro tipo, así como eficiente para hacerlas funcionar correctamente. Es previsor, adelantándose a las necesidades futuras. Además, lleva a cabo el mantenimiento adecuado, ya que es consciente de que las carencias, como trenes que se estropean, una red viaria insuficiente que genere atascos, racionamiento del agua o cortes en la electricidad perjudican la calidad de vida de los ciudadanos.

 

Control de la inversión

Al mismo tiempo, es prudente en la administración de los recursos empleados en ello. Las infraestructuras suponen mucha inversión y el despilfarro implicará menos dinero para otras políticas que contribuyen al bienestar.

La buena gestión del presupuesto conlleva proceder con la misma eficacia que tendría lugar en una empresa privada eficiente, lo que incluye:

  • No construir infraestructuras que se van a utilizar poco, decidiéndose en base a rigurosos estudios de viabilidad y el criterio técnico de expertos competentes.
  • Evitar un coste mayor del necesario y la corrupción.
  • Llevar a cabo licitaciones de forma imparcial.
  • Control por parte del organismo responsable de la excelencia, de entidades privadas independientes, de organismo supranacionales y de los ciudadanos (ver el apartado 7).

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