VERSÍCULOS QUE DENIGRAN A LAS MUJERES

VERSÍCULOS QUE DENIGRAN A LAS MUJERES

Antiguo Testamento:

Éxodo 20:17: pone a la mujer al nivel de una simple cosa:

“17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo/siervo, ni su esclava/sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.”

Levítico 21:13-14: un sumo sacerdote debe tomar como esposa a una virgen y no a una divorciada, prostituta, viuda u otra mujer que haya perdido su virginidad, ya que a éstas se las considera de segunda categoría. En cambio, nunca se habla de no casarse con hombres que hayan perdido su virginidad: la doble vara de medir.

Isaías 3:16-17.

Levítico 15:19-20.

Nuevo Testamento:

Corintios 14: 34-35: San Pablo ordena a las mujeres que estén calladitas en misas y celebraciones religiosas y si tienen alguna duda que pregunten luego a su marido en casa.

Timoteo 2:11-15: San Pablo vuelve a mandar que mantengan el pico bien cerrado, comportándose como simples floreros (por usar palabras actuales), no consintiendo que enseñen, ya que son inferiores a los hombres, pues Dios creó primero a Adán, y además Eva cometió transgresión, por lo que a partir de ese momento todas las mujeres deben ser degradadas. Pero les salva la vida si se mantienen en su rol de buenas reproductoras, y siempre calladitas, sumisas y con la cabeza gacha, como simples accesorios de los hombres y como madres.

No sólo convendría que el Vaticano desautorizase y desaprobase los Versículos Dañinos anteriores sino también a padres, doctores y santos de la Iglesia como los siguientes:

San Agustín: »La mujer es una burra tozuda, un gusano terrible en el corazón del hombre, hija de la mentira, centinela del infierno, ella ha expulsado a Adán del Paraíso.»

San Juan Crisóstomo: »La mujer es un error de la naturaleza, nace de un esperma en mal estado.»

Santo Tomás de Aquino: »Los hombres tienen hombros anchos y caderas estrechas. Están dotados de inteligencia. Las mujeres tienen hombros estrechos y caderas anchas, para tener hijos y quedarse en casa.»