Duración aproximada: 5 minutos de lectura + 15 minutos para hacer el ejercicio (dedicación exclusiva)
Te sientas de manera que tu espalda esté recta aunque no rígida o bien te tumbas y cierras los ojos. A continuación observas lo que sientes. Primero ves tus emociones y sensaciones desde fuera como un observador externo y luego te metes dentro de ellas, empapándote de las mismas. Tomas conciencia de cada emoción y la etiquetas con palabras como tristeza, angustia, rabia, frustración, preocupación, tensión o dolor. Te das cuenta de que las emociones consisten en gran medida en sensaciones en tu cuerpo.
Cada vez que te venga una sensación desagradable la miras de frente y te concentras en ella, dándote cuenta de cómo al hacerlo tiende a aflojar y frecuentemente a desaparecer. Intenta describir exactamente con palabras cómo es esa sensación: cuál es su naturaleza, si es una presión o un pinchazo o tensión o lo que sea. Date cuenta de que no hay nada de sólido en ella, de que es como si estuviese vacía, lo cual actúa como antídoto frente a ella.
Da a tu sensación una forma y un color y juega con ello reduciendo la forma y la intensidad del color. Haz todo esto con las diferentes sensaciones que te vengan hasta que termine la sesión o más tiempo si lo deseas.
Una vez leído lo anterior, haces una sesión de concentración en las emociones durante un mínimo de 5 minutos, escuchando el archivo de audio 5 y dejándote llevar por el mismo. Puedes descargar dicho archivo de audio haciendo clic aquí.