VERSÍCULOS QUE DESVALORIZAN A OTROS INOCENTES

VERSÍCULOS QUE DESVALORIZAN A OTROS INOCENTES

Nuevo Testamento:

Corintios 6:9-10: San Pablo difama llamando injustos y equiparando a los ladrones y estafadores a los que beben mucho alcohol, a los tacaños o a los “herejes” que ejercen su libertad religiosa optando por ritos y creencias que se salen de la ortodoxia que San Pablo quiere imponer, a pesar de ser todos ellos unos inocentes que no hacen ningún daño a nadie.

Efesios 5:5: les vuelve a rebajar afirmando que son tan reprobables que Dios les rechazará.

Apocalipsis 21:8: el autor de este libro va más allá y pone a los cobardes, los seguidores de otras religiones, los librepensadores y los que practican brujería al mismo nivel que los asesinos y abominables y añade que todos ellos son tan malos que merecen arder con fuego y azufre, a pesar de que sean unos inocentes que no hayan hecho ningún daño a nadie.

Se trata de versículos que rezuman intolerancia hacia ciertos tipos de personas inocentes y los rebaja a la categoría de parias sociales.

No parece que procedan de un Dios tolerante que ama a sus hijos, sino de un San Pablo que usa la manipulación para presionar y atemorizar a los miembros de las primeras comunidades cristianas que no le daban el dinero que él quería o que no le obedecían a rajatabla como prosélitos sumisos, o de un apóstol Juan que hacía lo mismo con los que no se atrevían a hacer lo que él deseaba (posiblemente por miedo a los castigos de las autoridades romanas o judías), no le seguían ciegamente, etc.