¡NO DAÑEMOS!: DEMOS LA CANTIDAD JUSTA DE INDEMNIZACIÓN

DEMOS LA CANTIDAD JUSTAD DE INDEMNIZACIÓN

Es justo reparar los daños plenamente. Pero, ¿cómo sabemos qué cantidad de dinero y/o horas de trabajo es la compensación plena o más plena posible? Principalmente preguntando a las víctimas.

Y cuando éstas responden, ¿cómo se sabe que no están mintiendo para obtener una indemnización por encima de lo justo? En parte, mediante una combinación de polígrafo y expertos en detección de mentiras. En realidad, el porcentaje de fiabilidad de este método se estima entre un 64 y 94%, teniendo un margen de error suficientemente grande como para que no sea admisible en los juzgados para dictaminar casos individuales.

No obstante, como funciona en la mayoría de casos, sí serviría para que los juzgados obtengan un promedio de todas la víctimas para cada tipo de atropello concreto, y luego corregir ese resultado para eliminar en la medida de lo posible el efecto “mentira”. Por ejemplo, se podrían descartar los resultados que estén muy por encima del promedio, los cuales serían sospechosos de estar falseados. Con ello, al final se podrían obtener unos baremos bastantes fiables de qué reparación es la justa para cada tipo de agravio. Ante la duda, conviene tirar al alza, poniendo siempre a las víctimas en el centro.

Esos baremos generales, obviamente, es justo que cada juez los adapte a cada caso concreto, haciendo una valoración del perjuicio en base a elementos como informes psicológicos y médicos sobre el alcance de los daños causados. De nuevo, ante la duda conviene tirar al alza, poniendo a la víctima en el centro.

Por otro lado, en un sistema penal basado en la reparación a la víctima, puede suceder que el abusador tenga tanto dinero que esa indemnización le resulte suficientemente pequeña como para compensarle seguir victimizando y resarciendo. Sería el caso, por ejemplo, de un hombre muy rico que viole a las mujeres que quiera porque cada indemnización es peccata minuta para él. Para evitarlo, en esos casos es justo es incrementar la compensación hasta el punto en que le suponga un sacrificio lo suficientemente grande como para desincentivarlo a revictimizar. Y el sobrante se puede usar para reparar a las víctimas de otros abusadores que no han podido ser reparadas plenamente.

Gracias por compartir si consideras que la difusión de estas ideas contribuirán a una sociedad menos dañina y más justa,

 Xavier Paya 

¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor.

 

Lee: ¡Reparemos los daños!: También los históricos

Lee: otros artículos de ¡NO DAÑES!…

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.

¿QUIERES AYUDARNOS EN ELLO PARA DEJAR UN MUNDO MEJOR AL QUE HAS ENCONTRADO?