¡EVITEMOS DAÑOS EN EL ISLAM!: ASESINATO Y MALTRATO A LOS QUE HAN DEJADO ESTA RELIGIÓN

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El Corán prescribe claramente asesinar y aplicar castigos dolorosos a los que abandonen el islam para convertirse a otra religión o pasar a ser ateos o agnósticos. Ello lleva a una opresión contra probablemente cientos de millones de inocentes, tanto legal como social:

1.-REPRESIÓN LEGAL

En buena parte de los países de mayoría musulmana la renuncia al islam es considerada un delito (de apostasía), castigado con:

  • Pena de muerte, como Arabia Saudita, Irán, Afganistán, Mauritania, Somalia, Nigeria, Yemen, etc., según la interpretación más estricta de la sharía.
  • Latigazos, como Sudán, Brunei, Maldivas, etc., aplicándose en público para servir de escarmiento.
  • Prisión en bastantes países, como Egipto, Marruecos, Jordania, Emiratos Árabes Unidos o Malasia, pudiendo ser de hasta 30 años.
  • Pérdida de derechos civiles fundamentales, como el de casarse, heredar bienes o incluso ser reconocidos legalmente como ciudadanos. Se les anula sus matrimonios, niega el acceso a la educación, servicios de salud y otros beneficios públicos, así como la inscripción de nacimientos, matrimonios y defunciones. Sucede en países como Indonesia, Kuwait, Bahrein, Omán o Irak, entre bastantes otros.
  • Privación de la custodia de los hijos en países como en Malasia, Qatar, Mauritania o Nigeria, entre bastantes otros. La justificación es que una persona que abandona el islam no es apta para criar a un niño dentro de los valores islámicos.
  • Robo de todos sus bienes por parte del estado, como en Libia y Pakistán.

Las leyes de blasfemia, que criminalizan la crítica al islam, son con cierta frecuencia utilizadas también contra los exmusulmanes, intensificando su persecución.

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Reinterpretemos los textos musulmanes anti-libertad de expresión

Por otro lado, en bastantes países de mayoría musulmana se condena asimismo convertir a un musulmán, incluso con la pena de muerte.


2.-DICTADURA SOCIAL

La tiranía de estas sociedades (en su mayor parte compuestas por creyentes tradicionalistas) hacia los que han abandonado el islam incluye agresiones físicas y psicológicos por parte de familiares y comunidades, linchamientos, discriminación, amenazas, etc. La presión social es intensa: los individuos pueden ser repudiados por sus familias, perder sus empleos y ser excluidos de sus círculos sociales. Las amenazas de muerte y agresiones físicas son comunes, obligando a muchos a ocultar su cambio de fe o a huir del país.

Debido al miedo, la gran mayoría de los que han dejado de creer en el islam calla e incluso hace ver que es musulmán, yendo a la mezquita, haciendo los rezos y practicando el Ramadán. De hecho, en bastantes países no llevar a cabo esto último está criminalizado con penas de cárcel e incluso de castigos corporales como latigazos, siendo controlando por la policía que todos los musulmanes hagan en ayuno, al menos en público.

En resumen, la opresión de los exmusulmanes es multifacética y severa, impactando profundamente todos los aspectos de sus vidas. El número de víctimas el muy elevado. Es difícil obtener cifras exactas, pero en algún país de mayoría musulmana los no creyentes pueden representar más del 20%. 

Por ejemplo, en una entrevista del GAMAAN a 40.000 iranís, nada menos que el 47% afirmaron haber pasado de ser religiosos a no religiosos y sólo el 37% se identificaba como musulmán. Leer más sobre este tema en…

¡NO DAÑEMOS!: No rechacemos a todos los árabes ni otras etnias de mayoría musulmana

Según una encuesta de 2017 del Pew Research Center, el 23% de los musulmanes criados en el islam en Estados Unidos habían dejado esa religión.

Teniendo en cuenta que hay más de 1.900 millones de seguidores de Mahoma en el mundo, sólo que un 5% de ellos (tirando a la baja) se cuestionasen esta religión y hubiesen dejado de creer, significaría la existencia de 95 millones de exmusulmanes. Y si el porcentaje fuese del 15%, dado que hay un creciente proceso de secularización en muchos de esos países, nos encontramos con casi 300 millones de víctimas oprimidas por la mayoría musulmana, que es tradicionalista.

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Esta tiranía tan represiva tiene su fundamento en el Corán:

Corán 4:89:

«Ellos desearían que fuerais incrédulos como lo son ellos, para que así fuerais todos iguales. No toméis, pues, amigos de entre ellos hasta que emigren por la causa de Alá. Pero si se vuelven atrás, tomadles y matadles dondequiera que los encontréis, y no toméis de entre ellos ni amigos ni ayudadores.»

Corán 3:90-91:

«Ciertamente, aquellos que descreyeron después de haber creído, y aumentaron en incredulidad, su arrepentimiento no será aceptado; y ellos son los extraviados. Ciertamente, aquellos que descreyeron y murieron siendo incrédulos, aunque ofrecieran en rescate toda la tierra llena de oro, no se aceptará de ninguno de ellos. Para ellos habrá un castigo doloroso y no tendrán auxiliadores.»

Los versículos 4:137, 2:217 y 3:86-89 son similares, aunque con matices.

Por otro lado, en los Hadices, que son narraciones sobre las palabras y acciones de Mahoma y constituyen el segundo gran pilar del islam tradicional después del Corán, la apostasía se menciona con cierta frecuencia y severidad. A continuación, algunos de sus textos más relevantes sobre este tema:

Sahih al-Bukhari (6922):

El Profeta Mahoma dijo: «Quien cambie su religión, mátenlo

Sunan Abu Dawood (4351):

‘Ikrimah narró que Ali quemó a algunos apóstatas vivos. Cuando Ibn Abbas se enteró, dijo: «Si fuera yo, no los habría quemado, ya que el Profeta dijo: ‘No castiguen con el castigo de Alá (el fuego).’ Yo los habría matado según la declaración del Profeta: ‘Quien cambie su religión, mátenlo.'»

Sahih Muslim (1676):

Relata que Ibn Mas’ud narró que el Profeta Muhammad dijo: «La sangre de un musulmán que testifica que no hay dios excepto Alá y que yo soy Su Mensajero no puede ser derramada excepto en tres casos: el adúltero casado, la vida por vida (en caso de asesinato), y el que abandona su religión y la comunidad

Sahih Bukhari 9:83:17:

El Apóstol de Alá dijo: «La sangre de un musulmán que confiesa que nadie tiene derecho a ser adorado excepto Alá y que yo soy Su Enviado, no puede ser derramada excepto en tres casos: por asesinato, una persona casada que comete relaciones sexuales ilegales y el que se vuelve del Islam (apóstata) y abandona a los musulmanes”.

Esos Hadices han sido utilizados para justificar la pena de muerte por apostasía en varias escuelas de jurisprudencia islámica.

¡PIDAMOS QUE SE TERMINE YA DICHA TIRANÍA!

Todo lo anterior está en directa contradicción con el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.

Afortunadamente, hay una creciente cantidad de eruditos progresistas y musulmanes reformistas que argumentan que tales castigos no deben aplicarse en el contexto contemporáneo, abogando por la libertad de religión y conciencia. Sostienen que el contexto histórico y sociopolítico del Corán y los Hadices era muy diferente y que la aplicación de estos castigos no se alinea con los principios universales de derechos humanos y justicia en el islam.

Ayudémosles a que cada vez más musulmanes cuestionen la validez de los Hadices y contextualicen los versículos del Corán. Leer más… 

Como casi una cuarta parte de los habitantes del planeta son musulmanes, alcanzar ese objetivo tendrá un impacto considerable en conseguir un mundo mejor.

¿Qué puedes hacer para ello?

  1. Firmar esta campaña para pedir a todos los líderes musulmanes una reforma del islam para que sea 100% benigno, tolerante y libre de crueldad.
  2. Firmar esta campaña para pedir a todos los gobiernos la abolición del delito de apostasía.
  3. Compartir dichas campañas de firmas y este artículo entre el máximo de gente. Leer más…

     

  4. Convencer a los musulmanes que conozcas de la conveniencia de un Islam respetuoso, transigente y liberal.

Gracias por hacerlo.

 Xavier Paya 

Iniciativa ¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

 

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor

 

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.