¡NO DAÑEMOS!: SEAMOS CONSIDERADOS, INTENTEMOS NO PERJUDICAR NI MOLESTAR

Un daño de intensidad media es perjudicar y de intensidad baja sería molestar.

PERJUDICAR

Para entendernos, perjudicar sería lo que coloquialmente se llama dar por saco, dar por culo o joder a los demás, como, por ejemplo, manifestarse cortando calles y carreteras o bloqueando aeropuertos o trenes. También lo serían los piquetes que no dejan ir trabajar a los que así lo desean.

Todos tenemos el derecho a manifestarnos, pero se puede hacer de forma considerada o causando perjuicios a los demás y pisoteando su derecho a la libre circulación.

De hecho, lo ideal sería que cada municipio tuviese una zona específica para manifestaciones, eventos públicos, celebraciones y festejos, desde procesiones religiosas hasta el Gay Pride. Y que fuese obligatorio realizar estas concentraciones de gente en los mismos. Para no alterar la vida de la de la ciudadanía, los espacios ideales son los típicos en que apenas hay peatones ni tráfico. Y allí los participantes pueden gritar y hacer todo el ruido que quieran, quedarse todo el tiempo que deseen e ir vestidos o desvestidos según les plazca.

Otra forma de perjudicar es tirar petardos y cohetes, que puede ser desagradable para algunas personas, pero sobre todo causa mucha ansiedad a bastantes animales. Tanto es así que algunos tienen que dar Valium a sus mascotas o incluso huir a otro lugar los días festivos en que se tiran petardos para que sus perros no sufran. Habiendo tantas formas placenteras de divertirse, ¿por qué hay que buscar una que haga daños a los demás?

Otro tipo de desconsideración es la falta de respeto hacia lo lo ajeno, como, por ejemplo, alquilar un piso y dejarlo en mal estado. O malgastar la electricidad y otros recursos en lugares ajenos, como un centro de trabajo o un hotel, que no se malgastarían si los tuviésemos que pagar nosotros.

Relacionado con lo anterior, otro modo de causar perjuicios es malgastar el dinero de todos, como un exceso de cargos políticos, asesores y funcionarios, de organismos públicos o de asociaciones subvencionadas. O, asimismo, dar a ciertos políticos pensiones de por vida, construir infraestructuras que apenas se usan para conseguir votos en las zonas donde se crean, mantener a personas subsidiadas que no trabajan a pesar de que podrían hacerlo si quisiesen con el fin crear un sistema clientelar de votos a cambio de ayudas, etc.

Aprendamos de culturas rectas como en los Países Bajos, donde prima la ética de administrar bien el dinero público, incluso más que el privado, y cuidar los recursos ajenos mejor que los propios. O de los nórdicos, en que algunos políticos de alto nivel van en bicicleta o transporte público a sus oficinas en vez de usar coches oficiales o en que los parlamentarios cuando están en la capital duermen en pequeños estudios con lavadoras compartidas en vez de recibir grandes dietas.

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MOLESTAR

Un ejemplo de molestar sería gritar o hablar en voz muy alta en lugares donde hay más gente. Aprendamos de países más cívicos, como Alemania o Suiza, que tienen una cultura de hablar de manera que no moleste. En esta última incluso pueden multar por escuchar un vídeo con cierto volumen en el móvil en la calle.

Otro ejemplo sería ensuciar lugares públicos o zonas comunes de edificios o, peor todavía, romper elementos que haya en los mismos.

Tomemos ejemplo de las culturas más civilizadas en este sentido, como de la japonesa, que es tan considerada que cuando están resfriados llevan mascarillas para no contagiar a los demás. O de las nórdicas, donde son tan educados que los primeros que llegan al parking del trabajo en coche aparcan lejos de la puerta para que los últimos puedan aparcar cerca y así llegar a la hora.

Ahora bien, tampoco hay por qué llevar la cultura de la consideración al extremo, ya que hay 3 3 excepciones:

MOLESTIAS POR ADOCTRINAMIENTO

Son las causadas no por el comportamiento de alguien, como podría parecer, sino en realidad por el adoctrinamiento recibido por la persona que se siente molesta. Es el caso de cuando a alguien le desagrada que otros vistan de una cierta manera, vayan destapados, dos hombres se besen o acaricien, etc. porque en su familia, su colegio, su iglesia o donde sea le inculcaron que ello es malo.

Si alguien tiene el código religioso o moral de que vestir de verde es pecado, no por ello el resto de la gente tiene por qué privarse de vestir de ese color, por mucho que moleste al primero. Las doctrinas en que uno cree son para aplicarlas a uno mismo, si quiere, pero no a los demás. Seamos tolerantes y no pretendamos que nuestros dogmas condicionen a los demás en lo más mínimo mientras no causen ningún daño objetivo a nadie. Y por objetivo me refiero a que es independiente de la educación recibida, como dar un guantazo a alguien, que duele a todo el mundo.

Que alguien se sienta mal por la conducta de otro no significa necesariamente que el segundo le haya causado un daño.

 

FRUSTRACIÓN O IRA PORQUE OTROS EJERCEN SUS DERECHOS Y LIBERTADES

Solemos tener expectativas de los demás, a veces excesivas, y cuando no se comportan conforme a lo que deseamos nos sentimos mal.

Podemos exigir el cumplimiento de lo pactado, que nadie cause ningún daño que no sea en legítima defensa contra el agresor y que cumpla unas leyes justas. Pero fuera de ello, los demás son libres  y por tanto pueden hacer o dejar de hacer lo que quieran, aunque cause frustración, enfado o incluso tristeza.

Si nos piden algo, tenemos derecho tanto a concederlo como a denegarlo. Tres ejemplos muy obvios son si alguien quiere tener sexo y decimos no, si alguien se enamora de nosotros y no le correspondemos o si decidimos terminar con una relación porque nos hace sentir mal.

Y un ejemplo menos obvio es si decidimos terminar nuestra vida  y ello supone un duelo para los seres que nos quieren. Ello no es causar un daño, sino todo lo contrario, ya que aquellos que se quedan tristes es por todo lo bueno que hemos ido haciendo por ellos a lo largo del tiempo.

De nuevo, que alguien se sienta mal por la conducta de otro no significa necesariamente que el segundo le haya causado un daño.

 

LEGÍTIMA DEFENSA 

Cualquier inocente agredido tiene derecho a defenderse, por mucho que ello duela al victimizador y sus cómplices.. Y los demás tienen el derecho (y el deber moral) de defender a dichas víctimas inocentes.

En conclusión, es muy diferentes dañar a que alguien se sienta mal por algo legítimo que uno hace.

Por otro lado, no sobrerreaccionemos a simples molestias, sino que seamos proporcionados  en las reacciones: grandes para daños grandes, medianas para perjuicios medianos y pequeñas y molestias pequeñas.

Difundamos la cultura de la sana consideración hacia los demás, si queremos que nuestra sociedad sea más civilizada y agradable para vivir.

Para ello es fundamental la educación de los niños y adolescentes y la concienciación entre adultos.

Todo ello no se hace por sí solo, sino con el granito de arena de muchos, para lo cual es necesario hacer pedagogía, convencer y compartir este tipo de mensajes.

Gracias por ser proactivo y compartir, 

 Xavier Paya 

Iniciativa ¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor

 

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