¡NO DAÑEMOS!: NO HAGAS DAÑO A NADIE

Podemos elegir entre dos filosofías de vitales:

  1. LA VIDA ES HACER DAÑO A LOS DEMÁS Y QUE NOS LO HAGAN.
  2. NO HACER DAÑO A LOS DEMÁS NI QUE NOS LO HAGAN.

La primera está basada en “might is right” (la ley del más fuerte). Está muy bien adaptada a este mundo, basado en la ley de la supervivencia nuestra y de nuestros genes, pero causa muchos sufrimientos a BILLONES con B de seres humanos y no humanos.

La segunda, por el contrario, está basada en vivir lo más feliz que se pueda y contribuir a que los demás también lo hagan. Y, como consecuencia, lleva mundo mucho más agradable en que vivir.

La primera parte del afán egoísta de ganar a costa de los demás (win-lose), pero el resultado final suele ser que todos acabamos perdiendo (lose-lose), viviendo todos en un semiestercolero, cuando no en un auténtico infierno, por ejemplo, en ciertas guerras.

La segunda, por el contrario, parte de una aspiración de justicia de que todos ganemos (win-win), de unas relaciones libremente consentidas y mutuamente beneficiosas. Y, por tanto, conduce a un mundo decente y funcional, con niveles de bienestar mucho más altos para todos.

Como ya no precisamos luchar los unos contra los otros por la supervivencia, en la medida en que tenemos una economía mínimamente eficiente, ya no es necesario que nos comportemos como unos analfabestias, pudiendo cambiar el modelo de vivir y relacionarnos hacia otro más evolucionado.

Generemos riqueza de forma honrada y seamos civilizados, respetuososconsiderados y buenas personas. Y dejemos de robar a otros su bienestar, libertadposesiones o incluso su vida, que es lo que se sigue haciendo hoy en día, en diferentes grados, con los miles de millones de personas y sobre todo con BILLONES con B de seres sintientes no humanos que habitamos el planeta.

¡NO TOQUEMOS NI 1 SOLO PELO DE NI 1 SOLO INOCENTE!

O, si lo prefieres para entenderlo mejor, no demos por saco a los demás, no los puteemos, no toquemos los huevos, no jodamos a los otros, no seamos tocacojones, no fastidiemos. Vivamos y dejemos vivir.

Porque, incluso desde un punto de vista meramente egoísta, si no prevalece la filosofía de hacer el bien en vez del mal, tarde o temprano tú y tus seres queridos seréis víctimas también de daños.

El género humano, al ser una especie hiperdepredadora, nacemos con un boomerang debajo del bajo, que lanzamos repetidamente pero que también una y otra vez se vuelve contra nosotros golpeándonos. Y a veces sucede de forma brutal, como en la Primera Guerra Mundial, con 20 millones de muertos, o la Segunda Guerra Mundial, con 75-80 millones. Bueno, esas cifras son de los afortunados que dejaron de sufrir, porque bastantes de los que quedaron estaban heridos y doloridos, discapacitados totales o parciales para trabajar y llevar una vida normal, traumatizados, huérfanos, con pérdidas de seres queridos, pobres y con hambre, etc.

Como nuestra genética no ha cambiado (no lo hace en unas décadas sino más bien en miles de años), siempre está presente el riesgo de que se repitan sufrimientos a gran escala, ya que la historia ha demostrado una y otra vez que es cíclica, por mucho que algunos piensen que los avances conseguidos ya están garantizados para siempre jamás.

En vez de estar poniendo continuamente parches, como las ayudas humanitarias a refugiados de guerras o a inmigrantes de países fallidos a causa del despotismo, como Siria, la religiosidad dañina, como Irak o Afganistán, el ultraizquierdismo ladrón y destrozapaíses, como Venezuela, el imperialismo belicista, como en Rusia, la falta de respeto del derecho de autodeterminación de los territorios, como Israel-Palestina, o la corrupción, como África, ¿por qué no solucionamos de una vez por todas el problema de raíz?

Porque si hubiese dominado la ética de la bondad, justiciahonestidad, libertad o generación honrada de riqueza no se hubiesen producido todas esas crisis humanitarias ni males a gran escala con los cuales siempre tenemos que estar poniendo parches de eficacia limitada. Y viceversa, si trabajamos el problema desde los cimientos, diseminando esos valores benignos, en la medida en que prevalezcan no volverán a repetirse ese tipo de plagas dañinas.

No dudemos en que ello es posible, ya que si países que eran barbáricos hasta hace pocos siglos, como Holanda, Dinamarca o Suecia, donde los vikingos hacían incursiones en que robaban, saqueaban, hacían esclavos y violaban, o que en la guerra de los 30 años (siglo XVII) practicaban el despiadado trago sueco con muchos inocentes, se han vuelto mucho más civilizados y considerados, ¿por qué no va a poder cualquier tipo de sociedad evolucionar hacia niveles superiores?

Que sea posible no quiere decir que venga por sí solo, sino que algo hay que hacer y es necesario que muchos aportemos nuestro granito de arena:

1.-Empezar MEJORÁNDONOS a nosotros mismos. Como tenemos una tendencia natural a hacer daño, reforzada por la educación recibida y por la influencia del rebaño y la tradición, es necesario que contener esos impulsos, salvo en caso de legítima defensa contra el agresor. En general es bueno ser fiel a nosotros mismos, pero no en este tipo de instintos malignos.

Todos o casi todos podemos cambiar, porque todos o casi todos tenemos una parte  bondadosa, donde está nuestro sentido innato de la justicia (muy psicópata hay que ser para no tenerlo), que nos dice que dañar a inocentes está mal.

2.-CONCIENCIAR y convencer a los demás, por ejemplo, compartiendo este tipo de mensajes.

3.-EDUCAR INTENSAMENTE a los niños y adolescentes en la cultura de la bondad, el respeto, la tolerancia, la libertad y la justicia.

Siempre ha existido la guerra cultural entre el bien y el mal, entre los que han luchado contra las injusticias y maldades y los que lo han hecho para que permaneciesen. Y en medio, los mirones, coadyuvantes del abuso. ¿En qué bando crees que es mejor que estés?

Todos hemos abusado, pero todos podemos enmendar y cambiar de bando. La diferencia entre los “buenos” y los “malos” es que los primeros se arrepienten y rectifican. Hazlo antes de que sea demasiado tarde, ya que, SI ESTUVIESES A PUNTO DE MORIRTE Y MIRASES ATRÁS, ¿qué desearías haber hecho que no has hecho?

Si alguien te hizo daño y no te gustó, comparte. Si no quieres que ello vuelva a suceder a ti, a tus seres queridos o a los demás, comparte este mensaje y otros como el DODECÁLOGO DE LA BONDAD.

Gracias,

 Xavier Paya 

Iniciativa ¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor

 

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