¡NO DAÑEMOS!: RESPETEMOS A LOS DEMÁS

¡NO DAÑEMOS!: RESPETEMOS A LOS DEMÁS


Toda persona y otro tipo de criaturas inocentes merecen respeto, aunque si alguien no respeta quizás tampoco sea obligatorio respetarlo.  

Desgraciadamente, muchas sociedades han venido despreciando y victimizando injustamente a los animales y a colectivos humanos inocuos, como las mujeres, LGTBI+, parias, negros y mulatos, nativos americanos y mestizos, asiáticos, judíos y otros grupos étnicos y religiosos. También a esclavos, albinos, pelirrojas, discapacitados, personas sintecho o con bajos ingresos, los que piensan de forma diferente, los que no pertenecen a una determinada religión o deciden abandonarla… y un largo etcétera.

Respetemos a una señora limpieza tanto como a una reina y a una prostituta como a un juez. Respetemos a un mendigo como a un notario, a una actriz porno como a una cirujana y a una fea como a una guapa. No obstante, en la medida en que alguien causa daños que no sean en legítima defensa tal vez va perdiendo su honorabilidad.

Respetemos al diferente, al freaky, a la gorda, al enano, al que tiene un trastorno mental y al que padece VIH. Respetemos al que tiene síndrome de Down y al superdotado rarito, al que viste de forma extravagante y al que lo hace de forma discreta, al que se arregla de forma ostentosa y al que lo hace de forma barata o incluso cutre, a la que va extremadamente recatada y a la que va muy destapada, a la obsesa de la limpieza y al que va sucio y desaliñado, al que es muy convencional y al que se sale de las normas sociales, siempre que no hagan ningún daño no justificado.

No tengamos ni respeto reverencial y servil ni desrespeto, sino un respeto saludable.

Todo ser sintiente tiene dignidad por derecho de nacimiento, al menos en la medida en que no haga daño a ningún inocente. Por tanto, no robemos esa honra. No degrademos, no desvaloricemos, no demonicemos a inocentes y mucho menos los pisoteemos y cosifiquemos. Por el contrario, creemos un entorno en que nadie tenga que avergonzarse de nada que no sea haber causado un daño que no sea en legítima defensa.

E inculquemos a los niños la cultura del respeto, en las familias y los colegios, ya que sus cerebros son como la arcilla y si le damos una forma bonita probablemente se mantendrá cuando se seque.

Gracias por compartir si quieres dejar un mundo mejor de lo que te has encontrado,

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.

¿QUIERES AYUDARNOS EN ELLO PARA DEJAR UN MUNDO MEJOR AL QUE HAS ENCONTRADO?