¡NO DAÑEMOS!: CUESTIONEMOS LOS PASAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO QUE AUTORIZAN LA VIOLACIÓN Y ASESINATO DE MUJERES

VERSÍCULOS QUE PERMITEN LA VIOLACIÓN DE MUJERES

Algunos versículos de la Biblia son devastadores para las mujeres, permitiendo su violación y pidiendo su asesinato en ciertos casos aunque no hayan hecho ningún daño.

VIOLACIÓN EN GUERRAS

Deuteronomio 21:11-14: considera a la mujer como una especie de objeto, de manera que en un guerra puedes capturar mujeres y si te gusta alguna de ellas simplemente te la quedas y la violas y se te cansas de ella pues te la quitas de encima, como si fuese unos zapatos o una cazadora (por explicarlo con palabras actuales).

Jueces 21:10: exterminan a todos los hombres, mujeres casadas y niños de Jabes-galaad, pero no a las 400 solteras que había en esa ciudad, las cuales posteriormente secuestran y violan.

VIOLACIÓN EN TIEMPOS DE PAZ

Deuteronomio 22:28-28: permite a cualquier hombre violar a una mujer siempre y cuando sea soltera y, en caso de que se descubra esa violación, pague unas cuantas monedas al padre de la víctima y se case con ella.

Éxodo 21:7-11: vuelve a cosificar a la mujer, por lo que permite a los padres venderla como esclava sexual a algún hombre, el cual puede probarla y si le gusta se la queda y si no le gusta se la puede regalar a su hijo, o devolverla o quitársela de encima, como si se tratase de un teléfono móvil comprado en Amazon.

Este tipo de pasajes son los que han hecho que en las sociedades cristianas haya sido práctica común hasta el siglo XX que cuando un ejército conquistaba un territorio, los soldados tenían derecho a violar a sus mujeres como parte del botín de guerra, todo ello con la aprobación de la Iglesia.

Ello no es exclusivo de Cristianismo, sino que también forma parte del Corán, de lo que hizo Mahoma (considerado el modelo a seguir por muchos musulmanes) y de casi todas las culturas creadas a partir de cierto momento del Neolítico, en las que era normal el robo y violación de mujeres. De hecho, ha sido así hasta que fue prohibido por el Derecho Internacional sólo después de la Segunda Guerra Mundial, concretamente en los Convenios de Ginebra de 1949.

Por tanto los anteriores Versículos Dañinos conviene entenderlos en ese contexto histórico y, por consiguiente, como redactados por hombres de su época y no como revelaciones de un Dios bondadoso.

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Entendamos cada precepto religioso dentro de su contexto histórico

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Contextualicemos los versículos dañinos de la Biblia

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Tampoco a las mujeres

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Defendamos los derechos de las mujeres

 

ASESINATO

VERSÍCULOS QUE ORDENAN EL ASESINATO DE MUJERES INOCENTES

Deuteronomio 22: 22-25: pobre de una mujer casada que sea violada en un pueblo o ciudad y no grite, porque por si fuere poco el trauma de ser violada el autor de este versículo ordena que se la asesine cruelmente mediante lapidación. En cambio “perdona la vida” a la violada en el campo que no grite porque si es un lugar aislado de nada sirve gritar si nadie te oye. 

Pero tan injusto como lo anterior es que castiga al hombre no por los daños que causa a la mujer violada, sino por los perjuicios que ha causado al marido de ésta, ya que ésta es una pertenencia más del marido. Es por eso que se penaliza a los violadores de mujeres casadas, pero no a los de mujeres solteras.

Deuteronomio 22:13-21: Cuando compramos un artículo en Amazon casi siempre queremos que sea nuevo de trinca. Si nos lo venden como nuevo y resulta que no lo es, simplemente lo devolvemos, pero no lo destruimos. Pero el autor de este versículo tiene muchos menos miramientos con la mujer que ya ha sido “usada” sexualmente por otro hombre, ordenando apedrearla hasta que muera si no pasa con éxito la prueba de virginidad.

Resulta revelador que si el marido acusa falsamente a su mujer de no haber llegado virgen al matrimonio, el primero no tiene que resarcir a ésta sino al padre de ésta, ya que esta última es un simple objeto que el padre transmite al marido, como podría ser una tinaja, que si está agrietada requiere algún tipo de reparación.

Si la mujer no llega virgen al matrimonio, el castigo se lo lleva ella, pero si resulta que sí es virgen y es su marido quien la ha acusado falsamente de no virginidad, la indemnización por difamación se la lleva el padre de ella. Esa es la justicia de quien escribió este precepto bíblico.

Otro versículo que dice algo parecido es Levítico 21:9.

Todos estos textos son los que han llevado durante siglos a las degradantes pruebas de virginidad de las mujeres y al castigo (causándoles a veces mucho sufrimiento) a las que no llegasen vírgenes al matrimonio.

Si queremos un cristianismo libre de crueldad estos textos conviene entenderlos en el contexto de las sociedades patriarcales que han existido en casi todo el mundo desde cierto momento del Neolítico hasta el triunfo de las ideas liberales de la Ilustración. Por tanto, para una reforma benigna del Cristianismo conviene considerar dichos preceptos bíblicos no como la palabra de Dios, sino como normas predicadas por personas con nombre y apellido que fueron educados en esa mentalidad tan machista propia de su época y a los que convenían dichas normas.

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Reformemos la parte dañina del cristianismo

Leer ¡NO DAÑEMOS!: Reformemos la parte dañina de las religiones.

Asimismo convendría rechazar otros versículos profundamente sexistas. Leer más en…

… ¡NO DAÑEMOS!: Invalidemos la doctrina cristiana que impone el sometimiento de las mujeres

Gracias por compartir para terminar con el azote del machismo,

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.

¿QUIERES AYUDARNOS EN ELLO PARA DEJAR UN MUNDO MEJOR AL QUE HAS ENCONTRADO?