¡NO ROBEMOS!: APORTEMOS AL ESTADO TODOS LOS QUE PODEMOS

Es justo que todos los que podamos contribuyamos a los servicios públicos.

Si existe una sanidad pública de la que todos somos beneficiarios es razonable pedir que a la financiación de la misma aporten todos los que estén en condiciones de hacerlo. Quien tiene una enfermedad o discapacidad que le impida trabajar no. Los jubilados que contribuyeron a lo largo de los años no. Los que están cobrando el paro no, ya que han cotizado para ello. Pero los demás sí.

Con la educación de los hijos sucede lo mismo. Todos los niños tienen el derecho a la educación gratuita. Pero todos sus padres tienen la obligación de contribuir a la misma en la medida en que puedan. Y lo mismo con el resto de servicios e infraestructuras estatales que todos usamos, como el transporte subvencionado, las calles o las carreteras.

Por ello, es justo que los que no contribuyen económicamente y no tengan ninguna discapacidad que les impida trabajar dediquen horas de trabajo comunitario en el sector público para tener acceso a estos servicios.

También es equitativo que a los que optan por trabajar a tiempo parcial les apliquen unos mayores porcentajes de cotización que a los que lo hacen a tiempo completo, de manera que todos aporten lo mismo por los mismos servicios de los que nos beneficiamos.

Es de sentido común que todos tiren del carro y no unos sí y otros no ¿Por qué unos tienen que aportar y otros no? ¿Por qué esta desigualdad injusta?

Por ello, lo sensato es también que los que perciben rentas mínimas y pensiones no contributivas dediquen horas de trabajo en el sector público. Incluso si tienen poca o nula cualificación, pueden dedicarse a la atención al público, jardinería, limpieza, vigilancia de museos, desbrozar bosques, etc. Y hacerlo con un número de horas equivalentes al importe de las prestaciones percibidas.

Y lo mismo es aplicable a los alimentos gratuitos recibidos de ONGs subvencionadas por el Estado, así como otras ayudas financiadas por el conjunto de la ciudadanía.

Porque obligar a ciudadanos honrados a trabajar gratuitamente parte de su tiempo, contra su voluntad, para aprovechados que pueden pero no quieren trabajar constituye un robo y una esclavitud o servitud a tiempo parcial. LINK A ¡EVITEMOS DAÑOS!: REBELÉMONOS CONTRA LA ESCLAVITUD, TAMBIEN LA ENCUBIERTA

¡EVITEMOS CUALQUIER TIPO DE PARASITISMO INJUSTO!

Hagamos algo por crear una sociedad no abusiva, sino honesta, donde en vez de explotar a los demás se los respeta.

Gracias por compartir si consideras que estas ideas contribuyen a una sociedad más equitativa y funcional.

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.

¿QUIERES AYUDARNOS EN ELLO PARA DEJAR UN MUNDO MEJOR AL QUE HAS ENCONTRADO?