¡EVITEMOS ROBOS!: REBELÉMONOS CONTRA LA SERVITUD ENCUBIERTA

Un tipo de esclavitud a tiempo parcial es cuando el Estado obliga a trabajar de forma gratuita durante un tiempo cada día a una parte de la sociedad para mantener a cambio de nada a un estamento de privilegiados que pueden, pero no quieren trabajar.

En dicho régimen abusivo al que son forzados cientos de millones de neosiervos se da la paradoja de que gente joven y sana, en vez de ganarse sus garbanzos con el sudor de su propia frente, lo hacen con el sudor de los demás, incluso de gente mayor, con problemas de salud, agotada y estresada.

Esta nueva forma de explotación tiene una cierta similitud con el sistema de la encomienda en el antiguo Imperio Español, por el que los indígenas eran obligados a trabajar gratuitamente hasta determinada hora del día para los conquistadores españoles y a partir de ese momento tenían derecho a cultivar su trozo campo y quedarse lo que obtuviesen de él.

La principal diferencia es que el sistema de la encomienda era muy transparente, con unos horarios claros de trabajo gratuito para la nueva clase aristocrática española. En cambio, el régimen de neoservitud es muy opaco, quedando camuflado en un sistema complejo de impuestos y partidas presupuestarias que no nos permite saber qué parte de nuestra jornada trabajamos gratuitamente para el nuevo estamento parasitario.

En Europa, a partir de la Revolución Francesa, se terminaron buena parte de los privilegios de la nobleza y el alto clero, pero ahora resulta que en los países occidentales de ese continente ha ido emergiendo una nueva clase favorecida que, como aquellos, también vive a costa de la clase trabajadora.

Si la nobleza y alto clero mantenían su estatus gracias al rey (a cambio de que aquéllos lo apuntalasen a él en el poder), el nuevo estamento de ociosos aprovechados, cada vez más numeroso, consigue sus privilegios gracias a políticos, sobre todo de extrema izquierda e izquierda extrema, con la contrapartida de que los voten para acceder al poder y mantenerse en el mismo. Leer más sobre sistemas clientelares… 


¡ABOLAMOS YA ESOS PRIVILEGIOS!

Porque, además, es un sistema de manzanas podridas que pudren a otras, que a su vez corrompen a otras y así sucesivamente. Hay trabajadores que ven a otros que obtienen con diferentes tipos de ayudas públicas más o menos lo que ellos con su trabajo (o a veces incluso más), pero no tienen que ponerse el despertador por las mañanas. Por tanto, se plantean seguir su mal ejemplo. Si otros tienen derecho a vivir bastante bien pudiendo dedicar su tiempo a lo que más les plazca, ¿por qué voy yo a ser menos?

Esa peste no sólo se contagia horizontalmente, sino también verticalmente, hacia las siguientes generaciones. Si antes había muchos niños que de mayor querían ser médicos, enfermeras, bomberos, cantantes, abogados, etc., ahora cada vez son más aquellos cuya aspiración de futuro es vivir de las ayudas. Y no sólo los hijos de los gorrones, sino también otros que se enteran por sus compañeros de esta opción tan cómoda. 

¡NO ROBEMOS!: Obtengamos riqueza de forma honrada

¡NO ROBEMOS!: Generemos

¡NO ROBEMOS!: Eliminemos la okupación

¡NO DAÑEMOS!: Seamos honestos

¡NO DAÑEMOS!: Busquemos un equilibrio no abusivo entre responsabilidad y solidaridad

Puede llegar a niveles de absurdo y disfuncionalidad muy grandes, como sucede en Alemania, donde hay al mismo tiempo un problema grave de falta de mano de obra que daña la economía y de exceso de gente que vive del Bürgergeld (la “paguita”).

Ello lleva a que las hormiguitas trabajadoras que mantienen todo el sistema cada vez tengan que trabajar más horas y vayan más sobrecargadas para que todo pueda seguir funcionando. Porque si en una empresa faltan trabajadores debido a que no los encuentra en el mercado de trabajo, ello quiere decir que los empleados que todavía quedan tienen que trabajar más horas al día para que salga la producción. Y sobre todo los propietarios de los pequeños negocios, que a menudo están desbordados.

En países como España también se da la paradoja de que hay una considerable tasa de paro más otra adicional de personas que ni siquiera están apuntados en el Servicio Público de Empleo, viviendo todos ellos de ayudas públicas. Pero, al mismo tiempo, los agricultores no encuentran jornaleros para recoger sus cosechas y temen que se pierdan por ello. Y en sectores como la restauración los empresarios no encuentran empleados, por lo que algunos se ven obligados a reducir el tamaño de su negocio. Todo ello a pesar de que bastantes de esos trabajos no requieren ninguna cualificación, sino sólo la voluntad de trabajar.

Lo anterior es muy dañino para la economía, la confianza y el nivel de bienestar y felicidad de un país.

¡REBELÉMONOS YA! PORQUE NO SOMOS SIERVOS DE NADIE, SINO PERSONAS LIBRES Y CON DIGNIDAD

¿Cómo?:

1.-Firmando esta campaña para pedir a los gobiernos que abolan el trabajo gratuito para mantener a aprovechados. Firmar…

2.-Compartiendo. Leer más… 

3.-Llevando a cabo 3 acciones más… 

 

Gracias por alzar tu cabeza y tu puño con dignidad para a continuación arrancar esas cadenas que nos someten a servitud.

 Xavier Paya 

Iniciativa ¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

 

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor

 

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.