¡NO DAÑEMOS!: RECHACEMOS LAS NARRATIVAS JUSTIFICADORAS DE LA CRUELDAD

Algo que contribuye mucho a los atropellos son las narrativas que los justifican, creadas muy a medida de nuestros intereses egoístas para excusar nuestra explotación y maldad.

Por ejemplo, los antiguos romanos consideraban a todas las demás etnias (salvo los griegos) unos bárbaros que se caracterizaban porque su cabeza se dejaba llevar por su cuerpo irracional en vez del cuerpo obedecer a la cabeza, como supuestamente sucedía con los romanos y griegos. Por tanto, tenían derecho a conquistarlos y esclavizarlos. Como esclavos podían hacer con ellos lo que quisiesen, como si fuesen meras cosas, incluso torturarlos y matarlos.

De los germanos incluso decían que eran unos animales salvajes que caminaban a 2 patas y que sólo se parecían a los humanos en la voz que emitían.

Los descendientes de los germanos y otros europeos hemos venido siendo igual de manipuladores, ya que para justificar nuestra esclavización de los africanos hemos esgrimido argumentos tan absurdos como los siguientes:

  • Los esclavos negros son felices en las plantaciones. ¡Oh! ¡Qué conmovedor! Los secuestraste en África, separaste familias, los llevaste hacinados en barcos negreros en que bastantes no sobrevivieron debido a las condiciones deplorables para darles felicidad.

¡Gracias por tu altruismo! Pero si fuese así, ¿cómo explicas las rebeliones, como la de Haití, en que se jugaban una represión atroz contra ellos? ¿De verdad que te roben tu libertad, dignidad, te azoten y maltraten te hace feliz? ¿Quieres que te dé a ti toda esa felicidad?

  • Los africanos no se pueden valer por sí mismos, porque son como niños. De nuevo, gracias por esa solidaridad con ellos que te permite un estilo de vida aristocrático, aunque, si es así, ¿cómo es que han sobrevivido durante miles de años en África?
  • Son inferiores porque no son humanos. Y entonces, ¿cómo es que los esclavistas tenéis sexo con las negras? ¿Y que vuestras mujeres las utilizan para amamantar a sus hijos?
  • Es la voluntad de Dios, porque la Biblia dice que los descendientes de Cam (los negros) estarán al servicio de Sem (los semitas) y Jafet (los europeos). ¡Ah! Todo lo hacías para que se cumpliese la voluntad del Señor. ¡Qué santo! Te canonizaría y me arrodillaría ante ti si no fuese porque ¿qué pruebas hay de que ese versículo proceda de Dios o incluso de que éste exista?

Y lo mismo sucedió con las narrativas para justificar el imperialismo: es una noble causa porque es para evangelizar, cumplir una misión civilizadora o aplicar un buen gobierno. Pero  detrás de tan noble apariencia de generosidad desinteresada y benignidad hacia los colonizados se escondía un expolio y explotación a gran escala, trabajos forzados y un gran nivel de opresión y represión acompañado de guerras, genocidios, torturas y otras atrocidades. ¡Vaya hipocresía!

Y también lo hicieron los nazis, pues Hitler aseguraba que hacía un bien a Europa exterminando a los judíos y que algún día se lo agradecerían. Y lo mismo el Doctor Mengele, el cual afirmaba que hacía un bien a sus congéneres con sus dolorosos experimentos con judíos. ¡Gracias mil por pensar en nosotros! ¡Qué buenos que sois!

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 Xavier Paya 

¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor.

 

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