¡NO DAÑEMOS!: AUTOEXPRÉSATE, SI QUIERES, Y DEJA QUE LOS DEMÁS SE AUTOEXPRESEN

En ocasiones se infligen daños o incluso grandes sufrimientos a personas inocentes por el hecho de ejercer su derecho a la libre expresión. Por ejemplo, en Irán la policía religiosa pega a mujeres simplemente por no vestir o llevar el velo como aquélla cree que es correcto, y, además, si éstas se manifiestan en contra de esa opresión les disparan a cara y sus genitales, las encarcelan, torturan y violan.

En muchos lugares las personas que decían lo que pensaban eran quemadas en la hoguera y de hecho en bastantes países todavía son encarceladas, torturadas y asesinadas.

Incluso entre los países más civilizados, mostrarse como uno es puede acarrear palizas o exclusión laboral, como es el caso de los travestis

Sin llegar tan lejos, otras formas de hacer daño de menor intensidad son estigmatizar, rechazar, señalar con el dedo, burlarse, murmurar, despreciar, juzgar y condenar injustamente a la gente que se comporta fuera de un estándar pero que no hace daño a nadie.

Ello se da sobre todo en ambientes tradicionalistas, autoritariosgregariosultrarreligiosos, de extrema derecha, de extrema izquierda y aborregados. Es típico de sociedades o grupos regidos por estrictos dogmasdoctrinas inventadas, convencionalismos a los que llaman “las buenas costumbres” y tabús, parte de ellos absurdos.

De hecho, en Japón hay el dicho de que si un clavo sobresale martillarlo. En otros países hay otras expresiones, como “Allí donde fueres haz lo que vieres”. La opresión a la libre autoexpresión puede ser de tipo social, política (se castiga decir cualquier cosa que se salga de la ortodoxia que marca el gobierno), religiosa o varias de ellas al mismo tiempo.

Sin embargo, como somos libres, tenemos derecho ser nosotros mismos, a ser auténticos, a exteriorizar nuestra unicidad y creatividad y a mostrarnos tal como somos, siempre que sea sin hacer daño a nadie.

 

Y también tenemos la libertad de dar nuestras opiniones, aunque no gusten a algunos, siempre sin difamar ni mentir dañinamente. De hecho, el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas establece:

“Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”

La libertad de expresión no es sólo un derecho humano, sino una necesidad que nos hace sentir bien y que enriquece la sociedad. Una necesidad que es saludable satisfacer, a veces necesario.

Aprendamos de los Países Bajos, probablemente el país con la mentalidad más avanzada del mundo, donde se puede hablar de todo y donde se habla de todo, sin tabús ni pelos en la lengua, sin sujeción a ninguna tiranía de lo política, social y religiosamente correcto.

Un ambiente uniforme (por ejemplo, en la forma de vestir) es castrante, mientras que uno diverso es nutritivo, incluso en que se permita a quien quiera ir desnudo en cualquier playa o, por qué no, en la calle.

Mejor reservemos la presión social como herramienta efectiva para evitar que nadie haga daño a inocentes, y seamos tolerantes con el resto de conductas.

¡SEAMOS NOSOTROS MISMOS, SI QUEREMOS, Y DEJEMOS QUE LOS DEMÁS TAMBIÉN LO SEAN!

Gracias por compartir si crees que estas ideas contribuyen a una sociedad más tolerante y respetuosa en que vivir,

 Xavier Paya 

Iniciativa ¡NO DAÑES!

www.institutodelbienestar.com

NO HAGAMOS DAÑO A NADIE, salvo legítima defensa contra el agresor.

 

Lee: ¡EVITEMOS DAÑOS!: Respetemos a los demás

Lee: otros artículos de ¡NO DAÑES!…

Con la iniciativa ¡NO DAÑES! luchamos por evitar que te causen cualquier tipo de sufrimiento o daño a ti, tus seres queridos y los demás.

¿QUIERES AYUDARNOS EN ELLO PARA DEJAR UN MUNDO MEJOR AL QUE HAS ENCONTRADO?